lunes, 4 de mayo de 2015
MAPA DE MICROS: GARAGART (VITORIA)
NOMBRE DE LA MICRO: GaragArt
AÑO DE FUNDACIÓN: 2014
LUGAR DE PRODUCCIÓN: Cervecera nómada, hasta la fecha todas las elaboraciones en Mateo y Bernabe (Logroño)
TELÉFONO: 665751834
PÁGINA WEB: http://www.garagart.com/
EMAIL: info@garagart.com
FACEBOOK: www.facebook.com/garagart
TWITTER: www.twitter.com/garagart
CERVEZAS DISPONIBLES:
jueves, 30 de abril de 2015
¡POR FIN NACE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE CERVECEROS ARTESANOS (AECAI)!
martes, 28 de abril de 2015
MAPA DE MICROS: GAMUS (MURCIA)
NOMBRE DE LA MICRO: Cerveza Artesana GAMUS
AÑO DE FUNDACIÓN: 2010
DIRECCIÓN: C/Ramón y Cajal 3
30520 Jumilla (Murcia)
TELÉFONO: 620 261 667
PÁGINA WEB: www.cervezagamus.com
EMAIL: cervezagamus@hotmail.com
FACEBOOK: https://www.facebook.com/CervezaArtesanalGAMUS
CERVEZAS DISPONIBLES:
viernes, 24 de abril de 2015
BREWPUB VS CERVECERÍA CONVENCIONAL VS MICROCERVECERÍA
Hace un tiempo que venía pensando en escribir un artículo sobre la relación de sinergia de varios de los agentes que operan en estos tiempos en el sector de la cerveza artesanal. Sinergia que dependiendo de la forma en la que afrontemos el negocio, puede convertirse en competencia. Una competencia feroz en un sector que está en auge, pero que, de momento, necesita más consumidores para seguir creciendo al ritmo que dicta y exige el mercado. Un mercado exigente que hace que los negocios se reinventen cada día.
Con el boom de la llamada cerveza artesanal, nuestro país ha sufrido cambios, no muy significativos, pero cambios al fin y al cabo, en el sector de la hostelería. En muchas ciudades, como consecuencia de la amplia oferta cervecera que existe hoy en día, han surgido cervecerías especializadas que se alejan del típico pub irlandés que conocíamos hasta hace no mucho, y en el que se dedicaban (se dedican) a vender las diferentes cervezas que las grandes marcas comerciales han ido adoptando en sus portafolios. Las cervecerías especializadas, en su mayoría, se dedican, con sudor y lágrimas, a difundir la cultura cervecera y a dar a conocer esas cervezas que, de momento, solo consume una pequeña parte de la población. Población, que por suerte, va creciendo día a día.
Con el boom de la llamada cerveza artesanal, nuestro país ha sufrido cambios, no muy significativos, pero cambios al fin y al cabo, en el sector de la hostelería. En muchas ciudades, como consecuencia de la amplia oferta cervecera que existe hoy en día, han surgido cervecerías especializadas que se alejan del típico pub irlandés que conocíamos hasta hace no mucho, y en el que se dedicaban (se dedican) a vender las diferentes cervezas que las grandes marcas comerciales han ido adoptando en sus portafolios. Las cervecerías especializadas, en su mayoría, se dedican, con sudor y lágrimas, a difundir la cultura cervecera y a dar a conocer esas cervezas que, de momento, solo consume una pequeña parte de la población. Población, que por suerte, va creciendo día a día.
lunes, 20 de abril de 2015
#LARONDA 32: PALE LAGER, ESTILO MALDITO
Después de unos días alejado de las teclas por distintas causas ajenas a mi voluntad, volvemos con una nueva aportación a La Ronda. Esta vez es Rul Tortuga, quien desde su blog, Tortubeer, nos insta a hablar sobre las Pale Lager, un estilo que puede que esté maldito, o simplemente haya varias razones para que haya quedado relegado a un segundo lugar...¿Estilo maldito? No lo creo. Estamos hablando de un estilo que, ciertamente, las nuevas cerveceras, las micros, no han adoptado en sus portafolios como un estilo habitual. Pero no porque esté maldito, no. Hay varias razones evidentes por las que sigue siendo un estilo que las cerveceras grandes adoptan gustosamente, y los nuevos cerveceros desechan sistemáticamente. Las Pale Lager son la mayoría de las cervezas industriales que conocemos, las de consumo masivo, esas que la gente encuentra en el supermercado a precios de risa, y que, en esta sociedad enferma, en la que el Low Cost es uno de los peores enemigos (ya sé que esto no viene a cuento, pero tenía que decirlo), triunfan precisamente por eso, por el precio. Porque son accesibles para casi todo el mundo. Porque esa gente que no busca nada de especial en una cerveza, encuentra este estilo suficiente para saciar su sed, acompañar una barbacoa, o simplemente pasar un buen rato. Este estilo, que a priori parece tan rentable, lo es para las grandes cerveceras, pero no para las pequeñas, porque su proceso de producción es más complicado y costoso que el de cualquier ale.
Ésta es solo una razón por la que este estilo no triunfa en la vorágine de nuevas fábricas y cervezas que aparecen cada día. Es lógico pensar que alguien que quiere diferenciarse de lo ya existente, no elabore cervezas como las que ya existen y contra las que no puede luchar en precio. Sí en calidad, pero este es un aspecto en el que rara vez se fijará el consumidor habitual de este estilo de cerveza. Por eso, las grandes cerveceras de nuestro país no se preocupan de mejorar sus recetas y quitarles adjuntos a sus cervezas para acercarse a la calidad de cervezas del mismo estilo que sí se pueden encontrar en otros países con más tradición cervecera. Por eso, los nuevos cerveceros buscan estilos que las grandes cerveceras no trabajan, y en los que la calidad y otros factores sí son importantes, tan importantes, como para que el producto que nos ofrecen, valga lo que cuesta. Hoy en día, nuestro mercado cervecero secundario, está atestado de pale ales, ipas y estilos lupulados varios. Hemos escogido estos estilos por la novedad que supone en un mercado en el que el estilo pale lager es un monopolio de las grandes cerveceras. Hay micros que intentan entrar en este mercado pero, pese a que elaboran un producto de calidad (mayor calidad que el producto ya existente), el precio supone una barrera infranqueable, ante cervezas que llevamos consumiendo desde hace ya demasiado tiempo, y a precios inalcanzables para fábricas que, por su tamaño y viabilidad, tienen que buscarse la vida por otro lado.
jueves, 9 de abril de 2015
BEERCELONA
Como decía hace unos días, cada año aprovechamos la celebración del Barcelona Beer Festival para medir la temperatura cervecera que se vive en la ciudad. Una ciudad que es la envidia de todo el amante de la cerveza que vive lejos de ella, en otras ciudades en donde la realidad cervecera es bien distinta. Que en Barcelona se respire cerveza en cada esquina, no es casualidad. La tradición y cultura que existe alrededor de ella, tampoco. La base es sólida y antigua ya. Una conocida y ya extinta asociación sentó las bases, y el tiempo, el turismo y varias coincidencias más han hecho el resto. Barcelona es, a día de hoy, referente en el panorama cervecero nacional, y lejos de estancarse, cada año abren locales nuevos, brewpubs, tiendas, bares, y todo tipo de negocios en torno a esta bebida, que parece no tener límites.
Nos gusta visitar estos nuevos negocios cerveceros, por un lado, porque nos gusta saber por dónde van los tiros y los nuevos modelos de negocio, y por otro, porque supone un reto para nosotros estar al día en este mundillo. Así que, lejos de estar todo el fin de semana metidos en el recinto del BBF, decidimos salir a conocer mundo, una vez más, y nos acercamos a los distintos locales que llevábamos apuntados en la agenda.
Llegados el Viernes al mediodía, el primero en recibir nuestra visita fue un viejo conocido; BIERCAB. Estuvimos el año pasado, pero es un sitio al que hay que volver una y otra vez. Una oferta cervecera sin competencia ya sería excusa suficiente para volver, pero es que además, hace unos meses abrieron la tienda, así que nos acercamos a conocerla, a comer en el bar, y a probar alguna cosilla que habíamos visto que tenían pinchada. La tienda, espectacular. Neveras para mantener las cervezas en perfectas condiciones, un almacén refrigerado con el mismo fin, en el cual además guardan los barriles de la cervecería, y la atención de Andrés, además de merchandising, camisetas y curiosidades varias, le aseguran a este espacio el éxito que está cosechando. La comida de la cervecería, que ya la conocíamos de nuestra anterior visita, de muy buen nivel, acompaña perfectamente a las cervezas que llenan sus grifos. No quisimos estar demasiado tiempo aquí, así que fuimos a tiro hecho. Alguna vieja conocida, y otras que no se encuentran fácilmente, fueron nuestras cañas para empezar el fin de semana con buen pie: Cantillon Rosé de Gambrinus, Cantillon St. Lamvinus, BFM Abbaye de St. Bon Chien. Hoppin´ Frog Doris y Stille Nacht. Una forma espectacular de calentar nuestros paladares.
Con el objetivo cumplido de estar el tiempo justo y necesario en este templo cervecero, nos dirigimos hacia el recinto del festival. Antes de llegar, hicimos una parada técnica en un local que nos habían recomendado en las Ramblas. KAELDERKOLD es el nombre impronunciable de este pequeño pero acogedor local. Como distribuidor oficial de Hornbeer, una cervecera que en su día pudimos probar en el Freiburg, y que teníamos ganas de volver a beber, la mayoría de grifos eran de esta marca, pero dado el buen nivel de sus cervezas, no nos importó demasiado, aunque quizás la oferta de ellas era desproporcionada para nuestro gusto. Nos decidimos por la Grisk, y por la Imperial Ipa, y nos sorprendió gratamente, que los 15 grifos los tenía divididos en tres bloques a diferentes temperaturas. Un muy buen detalle que habla por sí solo del trato que reciben las cervezas en este lugar. El Viernes era el día elegido para pasarlo en el recinto del BBF, así que hacia allí dirigimos nuestros pasos, y pasamos gran parte de la tarde-noche metidos entre las paredes del Museu Marítim.
Al salir de allí, y aprovechando que no era muy tarde, decidimos acercarnos a conocer otro local de apertura reciente que nos habían recomendado. BLACKLAB es un brewpub espectacular, en el que se combina cerveza propia y comida. Grande, bien situado, con una amplia terraza, y una cerveza más que aceptable, lo tiene todo para triunfar en esta ciudad. Tendrá que mejorar el servicio, del que mejor ni hablamos, ya que hubo varios detalles en muy poco tiempo, que dejaron a la vista las carencias del local en este sentido. En cuanto al brewpub en sí, una gran cristalera nos permite ver la maquinaria y un buen número de grifos dispensan las cervezas propias, además de algunas otras de fuera. Probamos la Claudia Ipa (muy buena), una amber ale llamada El Importador (bastante flojita) y su imperial Ipa Pew & Awl (aceptable), que cumplieron con su deber perfectamente. Tendremos que volver porque el potencial de este local es tremendo.
El Sábado era el día destinado a las visitas de locales cerveceros, así que, después de pasar un rato por el festival, nos acercamos a la zona del "Brewxample" a comer y a conocer varios bares de los que habíamos oído maravillas. Antes de pasar a conocer el Brewdog Bar, paramos a comer justo en el local de al lado. OMÁ BISTRO es un pequeño local en el que se combina una pequeña pero bien organizada carta de comida con 6 grifos de cerveza. Quizás no sea nada del otro mundo en el entorno en el que está, pero es el bar que a todos nos gustaría tener en nuestra ciudad. El binomio de buena comida, con buena cerveza, no siempre es fácil de encontrar. Aquí bebimos la famosa Pilsner Urquell sin filtrar, que, la verdad, es un honor haber probado, pero no supuso ningún hito en nuestra vida cervecera...
Justo al lado, como os comentaba, se encuentra el BREWDOG BAR. Otro éxito seguro. Pon en tu vida la marca del perro cervecero, y échate a dormir. Si, además, montas un bar como este, con una cuidada decoración industrial, agradable y con 18 grifos por los que pasan cervezas tanto de los escoceses, como internacionales, además de algunas nacionales, ya no hace falta nada más... Bueno sí, actividades en torno a la cerveza, como catas y demás, que parece que también van a estar a la orden del día. El único pero, la pizarra en la que anuncian los grifos, para mi gusto, extremadamente confusa. Bebimos un par de cañas de Beavertown, la Bloody´ ell y la Appleation, y una Brooklyn Blast!, y seguimos con nuestro periplo cervecero.
Teníamos ganas de volver a 2D2DSPUMA, aquel local que conocimos hace ya unos años, y que hacía un par que no visitábamos. Se ha quedado un poco lejos del centro neurálgico cervecero, pero merece la pena acercarse por allí. Su punto fuerte es la cerveza de AKI, como ellas la llaman, y en base a ella han dinamizado su negocio. Pasamos por la tienda (espectacular la amplia selección de cervezas que allí se reúnen) a echar un vistazo, y nos dispusimos a tomar un par de cañas antes de volver a la zona del L´Eixample, en la que aún nos quedaban sitios que conocer. El par de cañas se convirtieron en unas cuantas más, y es que, cuando estás a gusto en un sitio, el tiempo pasa volando. Por nuestra mesa desfilaron la pale ale de Sierra Nevada, la Cowboys From Hops, Call of Cthulu y Quadrupel 2013 de Keltius y la Vinya Hop de Marina. Nos despedimos de Susana y María y dirigimos nuestros pasos en busca de algún sitio nuevo que nos diera algo para hacer base y enfilar la recta final del día.
Ya de vuelta en la zona cervecera de la ciudad, nos acercamos hasta GARAGE, otro brewpub de reciente apertura. Efectivamente, parece lo que su propio nombre indica. Es un local amplísimo, con la maquinaria al fondo detrás de una cristalera, una música excesivamente alta, y una buena selección de cervezas inglesas, además de las suyas propias. La comida, bien, y las cervezas también. Probamos su ipa, que no estaba mal aunque era mejorable, y bebimos alguna Fourpure y Arbor, dos cerveceras a las que seguir la pista de aquí en adelante.
Con todos los objetivos cumplidos, no nos quedaba más que acabar la noche en la acera de enfrente, en el bar en el que empezamos el fin de semana. El Biercab nos esperaba con unos cuantos barriles de muy alto nivel, y la que fue, sin duda, la mejor cerveza que probamos en este viaje. La Pirate Bomb! de Prairie Artisan nos dejó boquiabiertos y totalmente enamorados. Os recomendamos que si la veis alguna vez, no la dejéis escapar...
El Domingo era día reservado para el festival y para la vuelta, así que, lamentablemente, no hubo tiempo para más. Se quedó algún local nuevo en el tintero, pero la verdad es que bastante hicimos, y además, ¡así tenemos excusa para volver el año que viene!
Nos gusta visitar estos nuevos negocios cerveceros, por un lado, porque nos gusta saber por dónde van los tiros y los nuevos modelos de negocio, y por otro, porque supone un reto para nosotros estar al día en este mundillo. Así que, lejos de estar todo el fin de semana metidos en el recinto del BBF, decidimos salir a conocer mundo, una vez más, y nos acercamos a los distintos locales que llevábamos apuntados en la agenda.
Llegados el Viernes al mediodía, el primero en recibir nuestra visita fue un viejo conocido; BIERCAB. Estuvimos el año pasado, pero es un sitio al que hay que volver una y otra vez. Una oferta cervecera sin competencia ya sería excusa suficiente para volver, pero es que además, hace unos meses abrieron la tienda, así que nos acercamos a conocerla, a comer en el bar, y a probar alguna cosilla que habíamos visto que tenían pinchada. La tienda, espectacular. Neveras para mantener las cervezas en perfectas condiciones, un almacén refrigerado con el mismo fin, en el cual además guardan los barriles de la cervecería, y la atención de Andrés, además de merchandising, camisetas y curiosidades varias, le aseguran a este espacio el éxito que está cosechando. La comida de la cervecería, que ya la conocíamos de nuestra anterior visita, de muy buen nivel, acompaña perfectamente a las cervezas que llenan sus grifos. No quisimos estar demasiado tiempo aquí, así que fuimos a tiro hecho. Alguna vieja conocida, y otras que no se encuentran fácilmente, fueron nuestras cañas para empezar el fin de semana con buen pie: Cantillon Rosé de Gambrinus, Cantillon St. Lamvinus, BFM Abbaye de St. Bon Chien. Hoppin´ Frog Doris y Stille Nacht. Una forma espectacular de calentar nuestros paladares.
Con el objetivo cumplido de estar el tiempo justo y necesario en este templo cervecero, nos dirigimos hacia el recinto del festival. Antes de llegar, hicimos una parada técnica en un local que nos habían recomendado en las Ramblas. KAELDERKOLD es el nombre impronunciable de este pequeño pero acogedor local. Como distribuidor oficial de Hornbeer, una cervecera que en su día pudimos probar en el Freiburg, y que teníamos ganas de volver a beber, la mayoría de grifos eran de esta marca, pero dado el buen nivel de sus cervezas, no nos importó demasiado, aunque quizás la oferta de ellas era desproporcionada para nuestro gusto. Nos decidimos por la Grisk, y por la Imperial Ipa, y nos sorprendió gratamente, que los 15 grifos los tenía divididos en tres bloques a diferentes temperaturas. Un muy buen detalle que habla por sí solo del trato que reciben las cervezas en este lugar. El Viernes era el día elegido para pasarlo en el recinto del BBF, así que hacia allí dirigimos nuestros pasos, y pasamos gran parte de la tarde-noche metidos entre las paredes del Museu Marítim.
Al salir de allí, y aprovechando que no era muy tarde, decidimos acercarnos a conocer otro local de apertura reciente que nos habían recomendado. BLACKLAB es un brewpub espectacular, en el que se combina cerveza propia y comida. Grande, bien situado, con una amplia terraza, y una cerveza más que aceptable, lo tiene todo para triunfar en esta ciudad. Tendrá que mejorar el servicio, del que mejor ni hablamos, ya que hubo varios detalles en muy poco tiempo, que dejaron a la vista las carencias del local en este sentido. En cuanto al brewpub en sí, una gran cristalera nos permite ver la maquinaria y un buen número de grifos dispensan las cervezas propias, además de algunas otras de fuera. Probamos la Claudia Ipa (muy buena), una amber ale llamada El Importador (bastante flojita) y su imperial Ipa Pew & Awl (aceptable), que cumplieron con su deber perfectamente. Tendremos que volver porque el potencial de este local es tremendo.
El Sábado era el día destinado a las visitas de locales cerveceros, así que, después de pasar un rato por el festival, nos acercamos a la zona del "Brewxample" a comer y a conocer varios bares de los que habíamos oído maravillas. Antes de pasar a conocer el Brewdog Bar, paramos a comer justo en el local de al lado. OMÁ BISTRO es un pequeño local en el que se combina una pequeña pero bien organizada carta de comida con 6 grifos de cerveza. Quizás no sea nada del otro mundo en el entorno en el que está, pero es el bar que a todos nos gustaría tener en nuestra ciudad. El binomio de buena comida, con buena cerveza, no siempre es fácil de encontrar. Aquí bebimos la famosa Pilsner Urquell sin filtrar, que, la verdad, es un honor haber probado, pero no supuso ningún hito en nuestra vida cervecera...
Justo al lado, como os comentaba, se encuentra el BREWDOG BAR. Otro éxito seguro. Pon en tu vida la marca del perro cervecero, y échate a dormir. Si, además, montas un bar como este, con una cuidada decoración industrial, agradable y con 18 grifos por los que pasan cervezas tanto de los escoceses, como internacionales, además de algunas nacionales, ya no hace falta nada más... Bueno sí, actividades en torno a la cerveza, como catas y demás, que parece que también van a estar a la orden del día. El único pero, la pizarra en la que anuncian los grifos, para mi gusto, extremadamente confusa. Bebimos un par de cañas de Beavertown, la Bloody´ ell y la Appleation, y una Brooklyn Blast!, y seguimos con nuestro periplo cervecero.
Teníamos ganas de volver a 2D2DSPUMA, aquel local que conocimos hace ya unos años, y que hacía un par que no visitábamos. Se ha quedado un poco lejos del centro neurálgico cervecero, pero merece la pena acercarse por allí. Su punto fuerte es la cerveza de AKI, como ellas la llaman, y en base a ella han dinamizado su negocio. Pasamos por la tienda (espectacular la amplia selección de cervezas que allí se reúnen) a echar un vistazo, y nos dispusimos a tomar un par de cañas antes de volver a la zona del L´Eixample, en la que aún nos quedaban sitios que conocer. El par de cañas se convirtieron en unas cuantas más, y es que, cuando estás a gusto en un sitio, el tiempo pasa volando. Por nuestra mesa desfilaron la pale ale de Sierra Nevada, la Cowboys From Hops, Call of Cthulu y Quadrupel 2013 de Keltius y la Vinya Hop de Marina. Nos despedimos de Susana y María y dirigimos nuestros pasos en busca de algún sitio nuevo que nos diera algo para hacer base y enfilar la recta final del día.
Ya de vuelta en la zona cervecera de la ciudad, nos acercamos hasta GARAGE, otro brewpub de reciente apertura. Efectivamente, parece lo que su propio nombre indica. Es un local amplísimo, con la maquinaria al fondo detrás de una cristalera, una música excesivamente alta, y una buena selección de cervezas inglesas, además de las suyas propias. La comida, bien, y las cervezas también. Probamos su ipa, que no estaba mal aunque era mejorable, y bebimos alguna Fourpure y Arbor, dos cerveceras a las que seguir la pista de aquí en adelante.Con todos los objetivos cumplidos, no nos quedaba más que acabar la noche en la acera de enfrente, en el bar en el que empezamos el fin de semana. El Biercab nos esperaba con unos cuantos barriles de muy alto nivel, y la que fue, sin duda, la mejor cerveza que probamos en este viaje. La Pirate Bomb! de Prairie Artisan nos dejó boquiabiertos y totalmente enamorados. Os recomendamos que si la veis alguna vez, no la dejéis escapar...
El Domingo era día reservado para el festival y para la vuelta, así que, lamentablemente, no hubo tiempo para más. Se quedó algún local nuevo en el tintero, pero la verdad es que bastante hicimos, y además, ¡así tenemos excusa para volver el año que viene!
lunes, 6 de abril de 2015
BBF 2015, ALLÍ ESTUVIMOS
Por cuarto año consecutivo, acudimos a una de las citas cerveceras del año en el país. Con la excusa del festival, nos acercamos una vez al año a la ciudad cervecera por excelencia, Barcelona, en la que medimos la temperatura del mundillo cervecero. Como cada año, tres días se nos quedaron cortos, lo cual quiere decir, que esto avanza a un ritmo vertiginoso, ya que intentamos conocer los lugares nuevos que cada año se abren en la ciudad condal, alrededor de nuestra bebida favorita. Pero como esto es otro tema, lo trataremos en otro post en los próximos días.Hablemos del festival. Como ya hemos dicho antes, hemos estado en cada una de las ediciones que se han celebrado hasta ahora, y hemos vivido in situ, la evolución del mismo, todos los cambios que ha sufrido, y el trabajo que los organizadores hacen para que cada año, sea mejor y nos siga apeteciendo recorrer la distancia que nos aleja del centro neurálgico cervecero del país. Como cada año, las novedades han sido pensadas al milímetro, y ejecutadas a la perfección, haciendo que nuestra visita haya sido plenamente satisfactoria, y nos hayamos vuelto a casa con ganas de que llegue la siguiente edición.
Este año, se dio más importancia al sector profesional. Desde nuestro punto de vista, todo un acierto, ya que es el único festival a nivel nacional en el que se encuentran la gran parte de los activos del mundillo. En este fin de semana, en torno a esta gran fiesta cervecera, se reúnen gran cantidad de cerveceros, distribuidores y gerentes de locales y tiendas cerveceras, que aprovechan (aprovechamos) para, además de probar producto que normalmente no llega a todas partes, conocer y saludar a la gente con la que el resto del año hablas por teléfono y mail. Personalmente no participamos en las actividades ideadas a nivel profesional (por falta de tiempo como mayor excusa), aunque agradecemos el enorme esfuerzo que la organización realiza para que estos encuentros se lleven a cabo.Como cada año, la oferta de cerveza fue apabullante. Más de 300 cervezas nacionales e internacionales, pinchadas en más de 60 grifos que estuvieron expendiendo cerveza durante los tres días, sin parar. La calidad de las cervezas cada año es mayor, y la selección supongo que más difícil, pero creo que este año se ha hecho un buen trabajo de criba, y se ha conseguido un muy buen nivel cervecero. Además, este año, como novedad, estaba el Cask Corner, con unas cuantas bombas de mano que dispensaban los famosos Cask ingleses, que en nuestro caso, pasaron sin pena ni gloria por nuestros vasos, seguramente, por nuestra falta de experiencia en este tipo de cerveza...
Es evidente que pasamos unas cuantas horas en el recinto, y que nos dio tiempo de probar alguna que otra cerveza. En nuestro caso, es difícil encontrar cervezas que nos llamen la atención por desconocimiento o por imposibilidad de conseguirlas a través de distribuidores, así que nuestra búsqueda por los grifos suele ser bastante desesperante. De todas formas, como decía, alguna que otra probamos, con diferentes resultados y sensaciones; Squawk "Been Brothers Expresso Stout", Alphabet "Força" y "Hop Damn", BBF "Hops & Hopes 2015", Bevog "Deetz Kolsch", Brewerkz "XIPA", Cantillon "Gueuze", Great Heck "Shankar Ipa" y "Amish Mash", Marduk "Pilsner", Mikkeller "Vilde dag", Pohjala "Mutant Disco", Red Church "Mosaic Doble Ipa", Tacoa " Canary Honey Bock", Weird Beard "Five O´Clock Shadow" y alguna más que escapó a nuestros bolígrafos y guías cerveceras del festival, fueron nuestras elecciones, guiados por nuestros sentimientos, recuerdos y curiosidad. En general, la sensación que nos quedó, fue la de haber acertado en nuestras apuestas. Quedaron muchísimas cosas en el tintero que nos hubiera gustado probar, pero como no quisimos hipotecar nuestro fin de semana por ninguna cerveza en especial, tendremos que esperar a mejor ocasión para hacerlo.Pero como no todo van a ser elogios, aquí van unos cuantos tirones de orejas, que esperamos sirvan para mejorar el festival en años venideros:
Como veréis, entre las elegidas no hay ni una sola cerveza americana, otro de los platos fuertes del evento, anunciado a bombo y platillo. Nos reservamos el Domingo por la mañana para probar esas maravillas venidas desde el otro lado del charco, que se pincharían, en exclusiva, en ese corto espacio de tiempo. Retrasamos incluso nuestra vuelta para probar cervezas de Dogfish, Firestone, Lagunitas, Green Flash... Y qué grande fue nuestra decepción cuando no vimos ni una sola de ellas en los tiradores esa resacosa mañana de Domingo. Las únicas cervezas americanas que pudimos probar fueron la Hilliards "Pilsener", New Holland "The Poet", Victory "Golden Monkey" y Due South "Southern Saison", todas ellas de estilos lejanos a esas ipas, imperial ipas y cervezas lupuladas con las que habíamos soñado la noche anterior. Días después hablamos con la organización, que amablemente nos contó que el problema había sido de la Brewers Association y la climatología, que evitó que las cervezas se enviaran a tiempo. Las cervezas no llegaron, y punto. La organización de un evento de tal magnitud es complicada, y atar todos los cabos es imposible. Comprendemos que pueda haber fallos que escapen al control de los organizadores, pero hubiera sido un gran detalle que se hubiera avisado de esto, porque se sabía de antemano, y había gente que acudiría el Domingo por la mañana con la única intención de probar estas cervezas que, de otra manera, es imposible que lleguen hasta nuestro país...
Otro pequeño pero molesto "fallo", a nuestro entender, es el de la forma de anunciar los tiradores. La pizarra gigante es un golpe de efecto brutal y muy divertida, pero pierde la practicidad por la rápida rotación de los barriles. Ya se ha hablado mucho de este tema en otros blogs, y también lo hablamos in situ con el grupo de gente que estuvimos en el festival, en el que hay varios desarrolladores de software que estarían encantados de hacer una aplicación que solucionara el engorroso sistema de búsqueda y elección de cervezas. Podríamos hablar largo y tendido sobre las posibilidades que una sencilla app daría al festival. De hecho, en festivales como el Borefts de De Molen, ya se han visto aplicaciones muy prácticas que facilitan la elección y el conocimiento de las cervezas.
Y por último, como cada año, nadie sabe cuándo se van a pinchar sus barriles. Supongo que será un tema de intereses de la organización, ya que creo que sería bastante sencillo ordenar los barriles como ya se hace, y dar unas pequeñas nociones de cuándo se va a pinchar cada uno. No digo que se anuncie a qué hora y qué día se pinchará cada barril, porque comprendo que es imposible, pero simplemente anunciando el orden de cada tirador, ya sería un gran avance en este tema que cada año, da verdaderos quebraderos de cabeza a asistentes, elaboradores y organización...Queremos que estos pequeños peros se entiendan como pequeñas críticas constructivas, ya que, por lo demás, el festival, una vez más, fue de 10. Desde aquí, solo nos queda felicitar a todo el equipo del BBF por el gran trabajo que hacen para dar a conocer al mundo la cerveza artesanal, y por organizar este pedazo de evento que esperamos con ansia año tras año.
¡En 2016 nos volveremos a ver por Barcelona, sin duda!
jueves, 19 de marzo de 2015
#LARONDA 31: ELABORADORES NÓMADAS, ¿SÍ O NO?
Llega la hora de la Ronda de este mes, que en este caso organiza Adrián, desde su blog Cerveza Rudimentaria. El tema a tratar este mes es el de los elaboradores nómadas, o dicho de otra forma, esos elaboradores que alquilan o aprovechan instalaciones ajenas para elaborar sus cervezas.Un tema que a priori parece sencillo, pero que ya veréis cómo no es tan fácil opinar, ni posicionarse sobre él, ya que como todo en este mundo, los matices y posibilidades son infinitas...
Antes que nada, deciros que estoy totalmente a favor de los elaboradores nómadas. Es más, soy uno de ellos. Sí, llevo unos meses elaborando cerveza en instalaciones ajenas y poniendo a la venta en el mercado nuestra receta, y nuestra cerveza. Y digo nuestra porque, a pesar de estar elaborada en una fábrica que no es nuestra (por diferentes razones, ahora mismo no tenemos oportunidad de tener fábrica propia, ni ganas tampoco, que quede claro...), siempre estamos ahí. Nos manchamos las manos igual que el cervecero, y estamos las mismas horas que él, controlando el proceso y siguiendo paso a paso la elaboración.
Dicho esto, también entiendo que algunos tengan reticencias a la hora de beber y comprar cervezas elaboradas en fábrica ajena. Como muchas otras veces, en un mercado emergente, hay mucha gente que quiere aprovechar el tirón y saca sus propias cervezas de manera más o menos profesional. Habrá mejores y peores cervezas y con mejor y peor fondo empresarial, pero no podemos meter a todas ellas en el mismo saco. Sería, y es, una injusticia hacerlo.
De todas formas, que una cerveza nómada sea una mala o buena cerveza, no solo depende de la receta y de quién esté detrás del proyecto, sino, muchas veces, también de la fábrica donde se elabora. Hay cervezas nómadas que son mejores que las cervezas propias de la fábrica donde se elaboran, pero también las hay peores, luego podemos decir que no por ser una cerveza sin fábrica va a ser una cerveza mejor o peor que las que sí la tienen. Por lo tanto, desechar una cerveza por esta razón, también sería injusto, según mi parecer.
El crear una marca o una línea de cervezas, puede tener diferentes objetivos comerciales. Hay gente que empezará siendo nómada con el objetivo de tener una fábrica propia en el futuro. Otros lo harán por tener un producto, o línea de ellos, que los diferencien de la competencia. Otros, simplemente no estarán interesados en tener una fábrica, por el simple hecho de no querer soportar todos los problemas y quebraderos de cabeza que ello conlleva. Todas estas formas, yo creo que son igualmente válidas, siempre que las cosas se hagan honestamente y respetando el producto.
El no querer comprar una marca de cerveza por no tener fábrica, también es totalmente válido, pero yo creo que infundado y sin mucho sentido. Alguien que no compre cervezas sin fábrica, nunca habrá probado las elaboraciones de gente como La Quince. Peor para él. Tampoco habrá comprado hasta ahora las buenas cervezas que elabora Sesma Brewing. Quizás siga sin hacerlo porque no se haya enterado de que Sesma Brewing empezó elaborando en fábrica ajena, pero ya hace un tiempo que tiene la suya propia. Como tantos otros. ¿Esta gente que no compra cerveza de elaboradores sin fábrica propia, es capaz de seguir día a día la vorágine de este mundillo, y estar siempre al tanto de las fábricas que se abren cada día, y de las cervezas que pasan de no tener instalaciones, a tenerlas? No lo creo.
Pero entonces... ¿Es tan bonito ser nómada? ¿Tener fábrica propia no tiene ventajas? ¿Cuáles son las ventajas para unos y otros?Ser nómada no es tan bonito como parece. Tiene ventajas, sí, pero también muchos inconvenientes. El cuándo elaborar siempre será una negociación. Siempre estará a expensas de que el cervecero tenga un hueco para él. Muchas veces, el proceso productivo no se controla al cien por cien, entre otras cosas, porque la maquinaria la controla y conoce el cervecero de la fábrica. Es suya, y como tal, él es el que mejor conoce los rendimientos y posibilidades de su fábrica. ¿Siempre? yo diría que sí, aunque puede haber algún caso en el que no, según la experiencia de unos y otros.
Otro hándicap muy importante será el del precio de coste de elaboración. Al fin y al cabo, elaborar en fábrica ajena es un escalón más en el proceso productivo, por lo que, ya de salida, se tiene una desventaja con respecto al que tiene fábrica. ¿Siempre? No. El nómada podrá acortar esa diferencia en los diferentes escalones de la distribución. El cervecero con fábrica, raramente tendrá mucho tiempo para dedicar a la distribución de su cerveza, por lo que, en muchos casos, buscará alguien que se lo haga. Cosa que el cervecero nómada en muchos casos sí que podrá hacer personalmente para reducir esa brecha entre el precio de sus cervezas, y otras que ya existan en el mercado. El canal de distribución en nuestro país será muy importante a la hora de marcar el precio final del producto, por lo que, en muchos casos nos encontramos que cervezas sin fábrica tienen menor precio que otras que sí la tienen. De todas formas, creo que conforme el mercado vaya madurando, esta situación dejará de darse, porque la diferenciación entre unos y otros, tiene que acabar siendo el precio. Mientras tanto, los cerveceros nómadas seguirán existiendo y creciendo cada día, porque hoy por hoy, es una buena oportunidad para conocer las posibilidades de una cerveza en el mercado, antes de lanzarse a la aventura de la industria cervecera. Siempre habrá cerveceras nómadas que puedan cobrar un plus por la calidad de sus cervezas, pero esto hay que ganárselo día a día, y elaborando cervezas de una calidad extrema, que puedan competir en un mercado cada vez más saturado.
miércoles, 11 de marzo de 2015
ENTREVISTA A MIKEL RIUS, ORGANIZADOR DEL BARCELONA BEER FESTIVAL
A escasos días de que se celebre uno de los festivales cerveceros más importantes del país, el Barcelona Beer Festival, le hemos robado un poco de su tiempo a Mikel Rius, uno de los organizadores de este macro evento cervecero, para que nos cuente qué supone organizar una fiesta de este calibre:
- Este año se celebra la cuarta edición del Barcelona Beer Festival, un festival cervecero que crece cada año, y se podría decir que es el más importante que se celebra en el país. Detrás (o delante, según se mire...) de él, encontramos a Mikel Rius, uno de los organizadores, y me atrevería a decir que una de las cabezas más activas en cuanto a temas organizativos se refiere. Mikel, ¿Cómo surge la idea de crear este festival, cómo la ponéis en marcha y cuántas trabas encontráis por el camino?
- Un matiz inicial. Después de cuatro años está calando esa opinión que el BBF es el evento más importante del país, la cual cosa nos enorgullece un montón, pero si alguien nos pregunta nuestra opinión, la verdadera fiesta mayor anual de la cerveza artesana de este país es Mediona.
La idea del festival sale de charlas informales (vaya, una borrachera) entre Joan Fiol y Rubén Rio. Ambos fueron socios muy activos hace unos quince años de Humulus Lupulus, asociación de la que ya se ha hablado mucho como precursora de la cervecera artesana en Catalunya. El recuerdo de viajes a festivales de la CAMRA, les lleva a decir; ¿Por qué no en Barcelona? Al cabo de unas semanas, Joan me comenta el proyecto (estudiamos juntos y aprendí de él a hacer cerveza) por mi propensión a organizar todo tipo de pollos, experiencia en festivales de otros ámbitos y no dudo a decir que sí. Y ya se había unido al equipo Salva Marimón, conocido en todo el sector como el instalador de la mayoría de cervecerías del país.
Ha habido alguna traba pero al ser una iniciativa particular que no tiene dependencia de la administración, pues hemos podido ir muy por libre. A veces cuando vas a alquilar un espacio o hablar con proveedores hay que superar la barrera "oh-no-otra-oktoberfest-de-borrachos" y explicar el proyecto como una expresión gastronómica y, por consiguiente, cultural.
- Organizar un evento de este calibre no parece sencillo, ¿Cuánta gente hace falta para que esta maquinaria funcione y cómo formáis al equipo que hace que todo salga perfecto?
- Gracias por lo de perfecto! :)
Después del segundo año Rubén se bajó del proyecto para centrarse en su trabajo de la Cerveteca. Y el núcleo duro lo configuramos los tres mencionados anteriormente. A partir de aquí contamos con un equipazo de lujo. Durante el festival llegamos a ser 70 personas. La clave es rodearse de buena gente que comparta el interés y pasión por hacer el mejor proyecto y confiar en ellos. Hay muchas áreas que tenemos totalmente delegadas por saber que hacen mejor trabajo del que podríamos hacer nosotros. Tenemos un equipo que lleva accesos, información, ventas, acreditaciones etc... liderado por Vitoria, Maria Rosa, Eva y Marcela que es un lujo. Joan Birraire en las actividades y contacto con el cervecero. Quique y Carmen en la comunicación. Pol, Cris, Javi, Gil y Lluc en la parte técnica y coordinando a los trabajadores. Ramón, Dani y Jordi con el diseño, vídeo y fotos. El equipo de desmontaje... en fin, todos, ¡que me dejaré gente y luego me meten collejas!
- Este año por fin habéis conseguido repetir ubicación. El Museu Maritim es un buen sitio, nos gustó el año pasado, pero hubo gente que le puso alguna pega; que si el calor, que si poco espacio para fumar, que si muchas colas... ¿Intentaréis solucionar estos y otros posibles problemas que pudieron surgir el año pasado, derivados del recinto?
- La verdad es que nos motivaba convertirnos en el primer festival itinerante dentro de la misma ciudad :D. Estamos contentos con la sala Comillas del Museu Marítim. Como siempre, tomamos nota de las cosas a mejorar y esperamos solventarlas. La sala no está pensada para albergar tanta gente durante tantas horas. Está hablado con el equipo de mantenimiento del museo y definidas mejoras. Esperemos que no se produzca tanta sensación de calor. Por otro lado, habrá una zona exterior mayor, para poder dar mejor servicio a fumadores, accesos, lavabos...
Es obvio que nos encantaría tener la sala ideal. Por ejemplo, traer los lavabos de Las Arenas al Museu Marítim. Pero hay que trabajar con las condiciones que tienes. Y quedan pocos espacios que puedan albergar un festival de este tipo.
- Hablando de colas, parece uno de los puntos pendientes de solucionar por la organización, aunque el año pasado se subsanó en gran medida. ¿Tenéis prevista alguna novedad para este año, con el fin de solucionar este eterno problema?
- El festival es un punto de atracción muy grande en la ciudad. El trabajo del equipo de comunicación se ve reflejado en mucha presencia en televisión, prensa, redes... y eso hace que venga mucho público no especializado que suele escoger el sábado tarde para venir. Intentamos compensarlo comunicativamente, invitando al público a repartirse durante todo el fin de semana, pero es complicado incidir en los hábitos de la gente. El público veterano, ya busca franjas donde disfrutar más de la experiencia del BBF. Y le hacemos guiños para que así sea, como programar las cervezas americanas de la BA el Domingo por la mañana.
Una solución pasa por ganar aforo pero eso se debe hacer con mesura. El aforo del festival estuvo lleno (y por ende, con largas colas) sólo el año pasado el sábado tarde-noche. Eso creo que será un mal endémico. Es como cuando vas a un bar a ver el Barça-Madrid cinco minutos antes que empiece y el bar está lleno. La solución no pasa por que alquile el dia siguiente el local de al lado y doble aforo.
- El año pasado acudieron 25000 asistentes. Es una cifra importante, pero, muy similar a la del año anterior ¿Ha tocado techo el festival en cuanto a público se refiere, o es por problemas con el aforo del recinto? ¿No os planteáis una ubicación con más capacidad? ¿Siendo un festival con proyección internacional, sospecho que un recinto más grande también se llenaría... o no?
- Si ya tengo sensación de enrollarme mucho en las respuestas, aquí me puedo explayar mucho. :)
Nos podríamos poner filosóficos-políticos sobre el concepto de crecimiento infinito y a dónde nos ha llevado esa locura como sociedad.
Este debate lo tuvimos en mayo, después del BBF14. Observamos que el festival podía dar otro salto en volumen pero tampoco lo pedía a gritos como nos pasó en convent de Sant Agustí. La decisión que tomamos fué consolidar el festival, pulir detalles de una edición notable y llevarlo a la excelencia. Calidad por cantidad. Y ese es el objetivo del BBF15.
Eso no quita que nos planteemos un pequeño plan estratégico a 5 años vista y aún no tengamos la hoja de ruta. ¿Queremos un festival de 100.000 personas renunciando seguramente a purismos que tenemos ahora? ¿O profundizamos en esos 25.000 aunque caigamos en elitismos?
Tampoco hay muchos modelos de festivales cerveceros en los que fijarse. Observamos más festivales de música, cine, vino, comic,... y ver los caminos que han seguido y coger las estructuras de funcionamiento que mejor les han funcionado.
- Todos los años intentáis dar al público una razón por la que asistir al festival, pero cada año es más difícil innovar y conseguir exclusivas, dado que Barcelona tiene una gran cantidad de locales de calidad en los que probar prácticamente de todo. El año pasado os desmarcasteis con unas cuantas cervezas americanas exclusivas... ¿Éste año qué nos tenéis preparado?
- A veces comparo nuestro trabajo con el del programador de festivales de música/cine... y ese continuo romperse la cabeza 'que traemos este año para que llame la atención?'. Lo primero es distinguir entre diferente tipo de público. El BBF nace para dar a conocer la cerveza artesana al gran público. Y luego existe un público veterano, que acude a cervecerías y ferias regularmente.
No por tópico, voy a dejar de decir que lo primero que hay preparado es una muy buena selección de cervezas. Y que el BBF tiene la intención de seguir apostando por el producto local, reclamando su calidad. Cerca de 75 cervecerías estatales.
Un segundo reclamo es la apuesta internacional. Primero de las marcas que encontramos regularmente pero que los distribuidores hacen un esfuerzo extra para traer joyitas al festival. Mikkeller hay todo el año, pero es una pasada conseguir un barril de Nelson Sauvignon Barrel Aged RIESLING con los pocos que hay en el mundo.
Hay que citar las colaboraciones con asociaciones (BA, GACBB y Fermento Sardo) que nos traen muchas cervezas inéditas en el país. Más compras directas que hacemos con cervecerías europeas que no tienen aún distribuidor en España.
Al igual que es un lujo contar con la visita de cerveceros. La actividad 'Meet the Brewer' con el listado de confirmados es una pasada. A nivel profesional se usa mucho pero quizás no tanto a nivel de público. Aprovechad que tenemos gente así por una vez al año! Que pasen vergüenza firmando botellas :D
Siempre nos hace ilusión las ediciones especiales que se hacen en el festival. La Hops &Hopes con Agullons. Las 4 del pack divulgativo que este año se hace en Montseny, La Vella Caravana, Glops y BIIR. Y, como no, muy orgullosos de haber sido catalizadores de la colaboración Evil Twin y Naparbier para el festival. Tenemos muchas ganas de probar ese Black & Tan.
Y por último, lo que más ilusión nos hace a la organización. El cask corner. Montaremos 4 bombas de mano para servir 15 casks traidos directamente de Inglaterra de casas que será su primera presencia aquí. Es pública nuestra anglofilia y poder mostrar la cultura real ale es un objetivo que tenemos desde el primer año.
- Como decíamos, uno de los atractivos del año pasado, fueron las cervezas americanas que legaron a través de la Brewers Association. Este año repetís la experiencia, pero a día de hoy, todavía no habéis desvelado qué cervezas se van a pinchar el domingo por la mañana, ni qué cerveceras estarán presentes...
- La BA tiene sus reglas y tenemos que jugar con ellas. Te envían las breweries participantes y las cervezas la última semana. De hecho, el año pasado ni eso, nos enteramos por la declaración en aduanas. La obsesión por la frescura es enfermiza. El año pasado Stone IPA estaba embarrilada el 5 de abril (el festival empezó el dia 11). No te digo los nervios que pasamos.
- Cada año la barra y los grifos crecen. ¿Cuántos habrá este año?
- De memoria diría 60 grifos más las 4 bombas de mano.
- Otra de las críticas más oídas en estos años es el no tener un orden establecido de los barriles que se pincharán a lo largo del fin de semana. ¿No os habéis planteado hacer algo al respecto?
- Le hemos dado muchas vueltas al tema y ninguna solución nos ha convencido. Y mira que lo hemos hablado con gente experta en la restauración. Pero dile a un bar, toma este es el listado de barriles que pincharás el mes que viene. Dime día y hora que los vas pinchar. Imposible, sin saber los consumos previos.
Todas las soluciones pasan por retirar barriles a medias, la cual cosa nos parece una falta de respeto a la cerveza. Y supondría un aumento de precios que no nos parece justo que pague todo el mundo por una opinión (con respeto) algo caprichosa de cazadores de novedades. Debemos dejar llevarnos más y disfrutar de más de 60 tiradores... si no hay nada que te apetezca beber entre lo que hay en ese momento, quizás el problema no es de la organización ;)
- Otra cosa que produce cierto recelo entre los productores y público en general, es la elección de las cervezas para el festival. En un festival donde se prioriza el producto local, pero no se puede dejar de lado el internacional, en el ámbito de las locales, ¿cómo elegís qué cervezas entran a formar parte del festival, y cuáles no? Cada vez hay más cerveceras a lo largo y ancho de nuestra geografía, y la calidad es también mayor, así que la selección no debe ser nada fácil...
- Este es un tema conflictivo y más que lo será en el futuro. Este año tendremos unas 300 cervezas y teníamos propuestas de unas 850. Se ha tenido que decir que no a casi un centenar de cerveceras. De las cuales, muchas tenían nivel más que suficiente para estar en el festival. Y seguro que es una tendencia de futuro, más y más propuestas por querer ser una de las elegidas y que sea más difícil la selección.
La decisión la asumimos los tres socios. Nosotros hacemos el listado según nuestro criterio de qué queremos mostrar al público. Lo principal es que la cerveza sea buena. No hay ninguna cerveza en el BBF que no tenga en buena consideración.
A partir de aquí entran más conceptos en la ecuación en segundo término. Singularidad de la cervecera. Proyecto de la cervecería. Procedencia. Colaboración en la difusión del festival.
Creemos que la selección realizada es buena. Tiene esa parte subjetiva que todo el mundo haría cambios (como el fútbol y las selecciones nacionales). Podrían haber más, seguro. Pero las que están, son buenas cervezas.
- El año pasado se rumoreó que iba a haber otro Beer Festival en Madrid, pero finalmente no se celebró. ¿Qué hay de cierto en esos rumores? En Agosto sí que organizasteis un festival en Vitoria, el Birra Zuzenean, en el que aunasteis buena música y buena cerveza, ¿Tenéis pensado repetir este año, u organizar algún evento del estilo en alguna otra ciudad?
- Llevamos dos años trabajando la idea del festival en Madrid y se resiste. Llegamos a anunciar 'Cerveza en el Mercado' que era un proyecto muy bonito pero se acabó anulando. Aún está vivo el proyecto de festi en Madrid encima de la mesa, ojalá podamos anunciarlo en breve, pero no diremos nada hasta que esté atado del todo.
El Birra Zuzenean de Gasteiz fué un exitazo. 4 dias de lluvía intensa y acabamos vasos y cerveza. No sé qué hubiera pasado si hace bueno :) Ya están cerradas fechas para esta edición y estamos trabajando en la programación de bandas de música y cerveceras. Resevaros el último finde julio – primero de agosto.
También hemos hecho proyectos en Reus, Granollers y otras ferias no cerveceras. Hay muchas propuestas encima de la mesa. Suele llegar un mail semanal de 'oid, por qué no hacemos esto en XXXXX' pero somos muy cuidadosos a dónde vamos y de la mano de quién. Nosotros aportamos conocimiento, contactos e infrastructura cervecera y buscamos socios que aporten al mismo nivel en conocimiento de la ciudad, difusión y organización de eventos. Pero que nadie se desanime a hacernos propuestas :D
- Para ir acabando ya, y aprovechando que sois grandes conocedores del panorama cervecero nacional, ¿Qué opinas del nivel cervecero al que se está llegando en nuestro país? Existirá algún día una cultura cervecera semejante a la de países europeos como Bélgica o Alemania? La Craft Beer está más viva que nunca, ¿o empieza a estancarse?
- Somos defensores del buen trabajo que están haciendo muchos cerveceros en este país. Cada día salen cerveceras nuevas que sorprenden por el buen nivel de salida. Hay una componente de conocimiento colectivo importante, hay fases iniciales que hiceron falta hace diez años, que ahora están más que superadas.
Obviamente hay de todo en la viña del señor pero no es diferente de otros países. Tengo muy presente el recuerdo de visitas al Zythos (festival referente) con unos 170 stands. Obviamente, lloré de emoción con algunas cervezas y otras se fueron por el desagüe. El nivel es superior pero no hay tanta distancia. Allí podrían haber diez cerveceras del estado, y algunas estarían en el top.
Otra cosa es la cultura que ahí si que la distancia es de años luz. Te emocionas el ver familias enteras en los festivales. Buena cerveza en todos los bares y restaurantes. Abuelos enseñando cómo se hace cerveza a los nietos. Sí, para eso nos faltan años.
Craft Beer está más viva que nunca y más muerta que cualquier escenario futuro. De aquí a diez años de crecimiento continuado nos reiremos de los agoreros que hablaban de burbuja. De hecho, ya hay alguno que lleva dos años diciéndolo, supongo que da pedigrí saber más que los demás aunque sólo muestres tu ceguera ante un panorama imparable.
- Y por último, algo que quieras añadir que nos hayamos dejado en el tintero sobre el festival. Anima a la gente a que acuda el fin de semana que viene a Barcelona y danos alguna primicia, anda, para que esos que aún andan dubitativos se decidan ;P
- Supongo que todo y nada. Que la gente venga con ganas de disfrutar, compartir buenos momentos y cervezas. Miren de participar en alguna actividad para entender que la cultura cervecera es muy amplia y poco más. Salud!!
- Este año se celebra la cuarta edición del Barcelona Beer Festival, un festival cervecero que crece cada año, y se podría decir que es el más importante que se celebra en el país. Detrás (o delante, según se mire...) de él, encontramos a Mikel Rius, uno de los organizadores, y me atrevería a decir que una de las cabezas más activas en cuanto a temas organizativos se refiere. Mikel, ¿Cómo surge la idea de crear este festival, cómo la ponéis en marcha y cuántas trabas encontráis por el camino? - Un matiz inicial. Después de cuatro años está calando esa opinión que el BBF es el evento más importante del país, la cual cosa nos enorgullece un montón, pero si alguien nos pregunta nuestra opinión, la verdadera fiesta mayor anual de la cerveza artesana de este país es Mediona.
La idea del festival sale de charlas informales (vaya, una borrachera) entre Joan Fiol y Rubén Rio. Ambos fueron socios muy activos hace unos quince años de Humulus Lupulus, asociación de la que ya se ha hablado mucho como precursora de la cervecera artesana en Catalunya. El recuerdo de viajes a festivales de la CAMRA, les lleva a decir; ¿Por qué no en Barcelona? Al cabo de unas semanas, Joan me comenta el proyecto (estudiamos juntos y aprendí de él a hacer cerveza) por mi propensión a organizar todo tipo de pollos, experiencia en festivales de otros ámbitos y no dudo a decir que sí. Y ya se había unido al equipo Salva Marimón, conocido en todo el sector como el instalador de la mayoría de cervecerías del país.
Ha habido alguna traba pero al ser una iniciativa particular que no tiene dependencia de la administración, pues hemos podido ir muy por libre. A veces cuando vas a alquilar un espacio o hablar con proveedores hay que superar la barrera "oh-no-otra-oktoberfest-de-borrachos" y explicar el proyecto como una expresión gastronómica y, por consiguiente, cultural.
- Organizar un evento de este calibre no parece sencillo, ¿Cuánta gente hace falta para que esta maquinaria funcione y cómo formáis al equipo que hace que todo salga perfecto?
- Gracias por lo de perfecto! :)
Después del segundo año Rubén se bajó del proyecto para centrarse en su trabajo de la Cerveteca. Y el núcleo duro lo configuramos los tres mencionados anteriormente. A partir de aquí contamos con un equipazo de lujo. Durante el festival llegamos a ser 70 personas. La clave es rodearse de buena gente que comparta el interés y pasión por hacer el mejor proyecto y confiar en ellos. Hay muchas áreas que tenemos totalmente delegadas por saber que hacen mejor trabajo del que podríamos hacer nosotros. Tenemos un equipo que lleva accesos, información, ventas, acreditaciones etc... liderado por Vitoria, Maria Rosa, Eva y Marcela que es un lujo. Joan Birraire en las actividades y contacto con el cervecero. Quique y Carmen en la comunicación. Pol, Cris, Javi, Gil y Lluc en la parte técnica y coordinando a los trabajadores. Ramón, Dani y Jordi con el diseño, vídeo y fotos. El equipo de desmontaje... en fin, todos, ¡que me dejaré gente y luego me meten collejas!
- Este año por fin habéis conseguido repetir ubicación. El Museu Maritim es un buen sitio, nos gustó el año pasado, pero hubo gente que le puso alguna pega; que si el calor, que si poco espacio para fumar, que si muchas colas... ¿Intentaréis solucionar estos y otros posibles problemas que pudieron surgir el año pasado, derivados del recinto?- La verdad es que nos motivaba convertirnos en el primer festival itinerante dentro de la misma ciudad :D. Estamos contentos con la sala Comillas del Museu Marítim. Como siempre, tomamos nota de las cosas a mejorar y esperamos solventarlas. La sala no está pensada para albergar tanta gente durante tantas horas. Está hablado con el equipo de mantenimiento del museo y definidas mejoras. Esperemos que no se produzca tanta sensación de calor. Por otro lado, habrá una zona exterior mayor, para poder dar mejor servicio a fumadores, accesos, lavabos...
Es obvio que nos encantaría tener la sala ideal. Por ejemplo, traer los lavabos de Las Arenas al Museu Marítim. Pero hay que trabajar con las condiciones que tienes. Y quedan pocos espacios que puedan albergar un festival de este tipo.
- Hablando de colas, parece uno de los puntos pendientes de solucionar por la organización, aunque el año pasado se subsanó en gran medida. ¿Tenéis prevista alguna novedad para este año, con el fin de solucionar este eterno problema?
- El festival es un punto de atracción muy grande en la ciudad. El trabajo del equipo de comunicación se ve reflejado en mucha presencia en televisión, prensa, redes... y eso hace que venga mucho público no especializado que suele escoger el sábado tarde para venir. Intentamos compensarlo comunicativamente, invitando al público a repartirse durante todo el fin de semana, pero es complicado incidir en los hábitos de la gente. El público veterano, ya busca franjas donde disfrutar más de la experiencia del BBF. Y le hacemos guiños para que así sea, como programar las cervezas americanas de la BA el Domingo por la mañana.
Una solución pasa por ganar aforo pero eso se debe hacer con mesura. El aforo del festival estuvo lleno (y por ende, con largas colas) sólo el año pasado el sábado tarde-noche. Eso creo que será un mal endémico. Es como cuando vas a un bar a ver el Barça-Madrid cinco minutos antes que empiece y el bar está lleno. La solución no pasa por que alquile el dia siguiente el local de al lado y doble aforo.
- El año pasado acudieron 25000 asistentes. Es una cifra importante, pero, muy similar a la del año anterior ¿Ha tocado techo el festival en cuanto a público se refiere, o es por problemas con el aforo del recinto? ¿No os planteáis una ubicación con más capacidad? ¿Siendo un festival con proyección internacional, sospecho que un recinto más grande también se llenaría... o no?
- Si ya tengo sensación de enrollarme mucho en las respuestas, aquí me puedo explayar mucho. :)
Nos podríamos poner filosóficos-políticos sobre el concepto de crecimiento infinito y a dónde nos ha llevado esa locura como sociedad.
Este debate lo tuvimos en mayo, después del BBF14. Observamos que el festival podía dar otro salto en volumen pero tampoco lo pedía a gritos como nos pasó en convent de Sant Agustí. La decisión que tomamos fué consolidar el festival, pulir detalles de una edición notable y llevarlo a la excelencia. Calidad por cantidad. Y ese es el objetivo del BBF15.
Eso no quita que nos planteemos un pequeño plan estratégico a 5 años vista y aún no tengamos la hoja de ruta. ¿Queremos un festival de 100.000 personas renunciando seguramente a purismos que tenemos ahora? ¿O profundizamos en esos 25.000 aunque caigamos en elitismos?
Tampoco hay muchos modelos de festivales cerveceros en los que fijarse. Observamos más festivales de música, cine, vino, comic,... y ver los caminos que han seguido y coger las estructuras de funcionamiento que mejor les han funcionado.
- Todos los años intentáis dar al público una razón por la que asistir al festival, pero cada año es más difícil innovar y conseguir exclusivas, dado que Barcelona tiene una gran cantidad de locales de calidad en los que probar prácticamente de todo. El año pasado os desmarcasteis con unas cuantas cervezas americanas exclusivas... ¿Éste año qué nos tenéis preparado?- A veces comparo nuestro trabajo con el del programador de festivales de música/cine... y ese continuo romperse la cabeza 'que traemos este año para que llame la atención?'. Lo primero es distinguir entre diferente tipo de público. El BBF nace para dar a conocer la cerveza artesana al gran público. Y luego existe un público veterano, que acude a cervecerías y ferias regularmente.
No por tópico, voy a dejar de decir que lo primero que hay preparado es una muy buena selección de cervezas. Y que el BBF tiene la intención de seguir apostando por el producto local, reclamando su calidad. Cerca de 75 cervecerías estatales.
Un segundo reclamo es la apuesta internacional. Primero de las marcas que encontramos regularmente pero que los distribuidores hacen un esfuerzo extra para traer joyitas al festival. Mikkeller hay todo el año, pero es una pasada conseguir un barril de Nelson Sauvignon Barrel Aged RIESLING con los pocos que hay en el mundo.
Hay que citar las colaboraciones con asociaciones (BA, GACBB y Fermento Sardo) que nos traen muchas cervezas inéditas en el país. Más compras directas que hacemos con cervecerías europeas que no tienen aún distribuidor en España.
Al igual que es un lujo contar con la visita de cerveceros. La actividad 'Meet the Brewer' con el listado de confirmados es una pasada. A nivel profesional se usa mucho pero quizás no tanto a nivel de público. Aprovechad que tenemos gente así por una vez al año! Que pasen vergüenza firmando botellas :D
Siempre nos hace ilusión las ediciones especiales que se hacen en el festival. La Hops &Hopes con Agullons. Las 4 del pack divulgativo que este año se hace en Montseny, La Vella Caravana, Glops y BIIR. Y, como no, muy orgullosos de haber sido catalizadores de la colaboración Evil Twin y Naparbier para el festival. Tenemos muchas ganas de probar ese Black & Tan.
Y por último, lo que más ilusión nos hace a la organización. El cask corner. Montaremos 4 bombas de mano para servir 15 casks traidos directamente de Inglaterra de casas que será su primera presencia aquí. Es pública nuestra anglofilia y poder mostrar la cultura real ale es un objetivo que tenemos desde el primer año.
- Como decíamos, uno de los atractivos del año pasado, fueron las cervezas americanas que legaron a través de la Brewers Association. Este año repetís la experiencia, pero a día de hoy, todavía no habéis desvelado qué cervezas se van a pinchar el domingo por la mañana, ni qué cerveceras estarán presentes...
- La BA tiene sus reglas y tenemos que jugar con ellas. Te envían las breweries participantes y las cervezas la última semana. De hecho, el año pasado ni eso, nos enteramos por la declaración en aduanas. La obsesión por la frescura es enfermiza. El año pasado Stone IPA estaba embarrilada el 5 de abril (el festival empezó el dia 11). No te digo los nervios que pasamos.
- Cada año la barra y los grifos crecen. ¿Cuántos habrá este año?- De memoria diría 60 grifos más las 4 bombas de mano.
- Otra de las críticas más oídas en estos años es el no tener un orden establecido de los barriles que se pincharán a lo largo del fin de semana. ¿No os habéis planteado hacer algo al respecto?
- Le hemos dado muchas vueltas al tema y ninguna solución nos ha convencido. Y mira que lo hemos hablado con gente experta en la restauración. Pero dile a un bar, toma este es el listado de barriles que pincharás el mes que viene. Dime día y hora que los vas pinchar. Imposible, sin saber los consumos previos.
Todas las soluciones pasan por retirar barriles a medias, la cual cosa nos parece una falta de respeto a la cerveza. Y supondría un aumento de precios que no nos parece justo que pague todo el mundo por una opinión (con respeto) algo caprichosa de cazadores de novedades. Debemos dejar llevarnos más y disfrutar de más de 60 tiradores... si no hay nada que te apetezca beber entre lo que hay en ese momento, quizás el problema no es de la organización ;)
- Otra cosa que produce cierto recelo entre los productores y público en general, es la elección de las cervezas para el festival. En un festival donde se prioriza el producto local, pero no se puede dejar de lado el internacional, en el ámbito de las locales, ¿cómo elegís qué cervezas entran a formar parte del festival, y cuáles no? Cada vez hay más cerveceras a lo largo y ancho de nuestra geografía, y la calidad es también mayor, así que la selección no debe ser nada fácil...
- Este es un tema conflictivo y más que lo será en el futuro. Este año tendremos unas 300 cervezas y teníamos propuestas de unas 850. Se ha tenido que decir que no a casi un centenar de cerveceras. De las cuales, muchas tenían nivel más que suficiente para estar en el festival. Y seguro que es una tendencia de futuro, más y más propuestas por querer ser una de las elegidas y que sea más difícil la selección.
La decisión la asumimos los tres socios. Nosotros hacemos el listado según nuestro criterio de qué queremos mostrar al público. Lo principal es que la cerveza sea buena. No hay ninguna cerveza en el BBF que no tenga en buena consideración.
A partir de aquí entran más conceptos en la ecuación en segundo término. Singularidad de la cervecera. Proyecto de la cervecería. Procedencia. Colaboración en la difusión del festival.
Creemos que la selección realizada es buena. Tiene esa parte subjetiva que todo el mundo haría cambios (como el fútbol y las selecciones nacionales). Podrían haber más, seguro. Pero las que están, son buenas cervezas.
- El año pasado se rumoreó que iba a haber otro Beer Festival en Madrid, pero finalmente no se celebró. ¿Qué hay de cierto en esos rumores? En Agosto sí que organizasteis un festival en Vitoria, el Birra Zuzenean, en el que aunasteis buena música y buena cerveza, ¿Tenéis pensado repetir este año, u organizar algún evento del estilo en alguna otra ciudad?
- Llevamos dos años trabajando la idea del festival en Madrid y se resiste. Llegamos a anunciar 'Cerveza en el Mercado' que era un proyecto muy bonito pero se acabó anulando. Aún está vivo el proyecto de festi en Madrid encima de la mesa, ojalá podamos anunciarlo en breve, pero no diremos nada hasta que esté atado del todo.
El Birra Zuzenean de Gasteiz fué un exitazo. 4 dias de lluvía intensa y acabamos vasos y cerveza. No sé qué hubiera pasado si hace bueno :) Ya están cerradas fechas para esta edición y estamos trabajando en la programación de bandas de música y cerveceras. Resevaros el último finde julio – primero de agosto.
También hemos hecho proyectos en Reus, Granollers y otras ferias no cerveceras. Hay muchas propuestas encima de la mesa. Suele llegar un mail semanal de 'oid, por qué no hacemos esto en XXXXX' pero somos muy cuidadosos a dónde vamos y de la mano de quién. Nosotros aportamos conocimiento, contactos e infrastructura cervecera y buscamos socios que aporten al mismo nivel en conocimiento de la ciudad, difusión y organización de eventos. Pero que nadie se desanime a hacernos propuestas :D
- Para ir acabando ya, y aprovechando que sois grandes conocedores del panorama cervecero nacional, ¿Qué opinas del nivel cervecero al que se está llegando en nuestro país? Existirá algún día una cultura cervecera semejante a la de países europeos como Bélgica o Alemania? La Craft Beer está más viva que nunca, ¿o empieza a estancarse?- Somos defensores del buen trabajo que están haciendo muchos cerveceros en este país. Cada día salen cerveceras nuevas que sorprenden por el buen nivel de salida. Hay una componente de conocimiento colectivo importante, hay fases iniciales que hiceron falta hace diez años, que ahora están más que superadas.
Obviamente hay de todo en la viña del señor pero no es diferente de otros países. Tengo muy presente el recuerdo de visitas al Zythos (festival referente) con unos 170 stands. Obviamente, lloré de emoción con algunas cervezas y otras se fueron por el desagüe. El nivel es superior pero no hay tanta distancia. Allí podrían haber diez cerveceras del estado, y algunas estarían en el top.
Otra cosa es la cultura que ahí si que la distancia es de años luz. Te emocionas el ver familias enteras en los festivales. Buena cerveza en todos los bares y restaurantes. Abuelos enseñando cómo se hace cerveza a los nietos. Sí, para eso nos faltan años.
Craft Beer está más viva que nunca y más muerta que cualquier escenario futuro. De aquí a diez años de crecimiento continuado nos reiremos de los agoreros que hablaban de burbuja. De hecho, ya hay alguno que lleva dos años diciéndolo, supongo que da pedigrí saber más que los demás aunque sólo muestres tu ceguera ante un panorama imparable.
- Y por último, algo que quieras añadir que nos hayamos dejado en el tintero sobre el festival. Anima a la gente a que acuda el fin de semana que viene a Barcelona y danos alguna primicia, anda, para que esos que aún andan dubitativos se decidan ;P
- Supongo que todo y nada. Que la gente venga con ganas de disfrutar, compartir buenos momentos y cervezas. Miren de participar en alguna actividad para entender que la cultura cervecera es muy amplia y poco más. Salud!!
lunes, 9 de marzo de 2015
#LARONDA 30: FERIAS Y FESTIVALES CERVECEROS (RESUMEN)
Y después de la recolección de todos los artículos que hemos encontrado por la red (si falta alguno, por favor, nos lo comunicáis y lo incluiremos a la mayor brevedad posible) sobre el tema que propusimos para esta trigésima Ronda, toca la hora del resumen y de las conclusiones. Buena participación en esta ronda en la que el tema a tratar era el de las ferias y los festivales cerveceros. Cada uno ha abordado el tema como mejor le ha parecido, y por eso nos encontramos con diversidad de opiniones y vivencias propias. Veamos qué nos cuentan los participantes:
Desde EL BAÚL DE LAS CERVEZAS, nos cuenta sus vivencias en ferias de hace unos años, ya que según parece, en estos últimos tiempos, por cuestiones de la vida, no le es posible acudir a las que actualmente se organizan. Aquellas ferias apenas se parecen a las de hoy en día... ¿o quizás se asemejen más de lo que parece?
En L´ART EN BIRRA, empiezan hablándonos del modelo erróneo de feria Especializada dentro de una feria generalista. Siguen hablando sobre los objetivos que deberían tener los productores en una feria, que según su parecer, debería ser más el de promocionar sus productos, que el de conseguir beneficios, por eso abogan por la profesionalización de las ferias, dejando de lado una vez más el beneficio, en favor de la difusión de la cultura cervecera en general. Por último, reflexionan sobre el modelo de feria actual y se preguntan si será un modelo caduco, para acabar mostrándonos cuál es su modelo de feria ideal.
Gonzalo, desde HUMULUS LUPULUS, nos da su visión del panorama actual. Empieza diciendo que según su criterio, hay demasiadas ferias a lo largo del año, y muchas de ellas, mal organizadas y anunciadas, razones por las que muchas de ellas son un fiasco total, tanto para el público asistente, escaso en demasiadas de ellas, como para los productores que asisten. Él apuesta más por menos ferias pero de mayor calidad, y por dar importancia a los Meet the Brewers, a los que cree que se puede sacar más provecho que a las ferias pequeñas. Termina reivindicando alguna feria de renombre para Madrid, y vasos con menor capacidad para abaratar precios de las cañas, y poder probar más productos en nuestras visitas a las ferias.
Desde TORTUBEER nos hablan sobre las ferias enclavadas en Barcelona y alrededores, que son las que mejor conocen. Asocian el boom de la cerveza al de las ferias, y creen que al igual que todo en este sector, poco a poco se irá regulando el número de ferias también. Nos cuenta que le encantan festivales como el BBF, pero que a la vez lo agobian, y que las ferias pequeñas también le gustan, por poder charlar tranquilamente con productores y otros aficionados. Por lo tanto, cree que ambos tipos de evento son complementarios, y que será el propio mercado el que regule la cantidad de ferias y festivales de distinto tamaño, envergadura e importancia.
En EL JARDÍN DEL LÚPULO nos dan una opinión personal, en la que asemejan las ferias con mercadillos medievales, pero de cerveza, con escaso fin divulgativo, y en el que, el productor se converte en feriante. Lejos de este modelo, creen que las ferias deberían ser un vehículo de transmisión de la cultura cervecera y una forma de crear un nicho de ventas. Creen que los productores deberían centrarse más en vender al barista que al consumidor final, ya que, según ellos, éstos tienen que ser sus verdaderos objetivos. Para conseguir esto, el productor debería ejercer de comercial, y no de camarero, para conseguir resultados a medio plazo. También involucran a la organización de los eventos para facilitar este trabajo.
Pau, desde LUPULOADICTO, defiende la cabida de todo tipo de ferias y festivales, recordándonos que no todo el mundo es un freak de la cerveza, y el público en general, no siempre busca las últimas novedades o las rarezas, sino que lo que quiere es pasarlo bien sin mayores pretensiones. Aboga por utilizar las ferias más pequeñas para divertirse y reencontrarse con viejos amigos y conocidos, y dejar que la profesionalización de las ferias se haga según las necesidades del mercado.
Cris, desde su blog CERVECERO VALENCIANO, nos comenta que las ferias no son para él el lugar adecudo donde disfrutar de una buena cerveza. A él le gusta tomar la cerveza tranquilamente y en buena compañía, por lo que frecuenta pocas ferias, en las que se pulula de un lado a otro en busca de novedades y cervezas que tomar. Tampoco le gustan las aglomeraciones ni las colas, y los precios tampoco son acordes con sus gustos... vamos, que este tipo de sarao no es el que más le gusta. Nos comenta que cree que las ferias están sobrevaloradas en cuanto a los resultados de venta que puedan dar, ya que el consumidor que se acerca a pasar el rato, o el día, probablemente no sea un futuro consumidor de cerveza de calidad. Su conclusión es que hay demasiadas ferias en las que el público, o la gran mayoría de él, no es el objetivo, y que muchas de estas ferias deberían desaparecer,. en favro de unas cuantas bien organizadas y con unos objetivos claros.
Desde CERVEZA AL CUBO, nos comenta que no va mucho por las ferias, y que, en caso de asistir, lo hace de "paisano", dejando a un lado la faceta friki, para poder disfrutar el máximo posible en compañía de algún amigo. Piensa que estamos viviendo una burbuja en el sector en todos los aspectos, y que con el tiempo, se irá haciendo una selección, y quedarán las ferias que mejor organizadas estén, y que sepan ofrecer algo a todos los actores del mundillo; productores, público general, y publico especializado.
Jorge, desde CERVERIANA, comienza su exposición con una utópica feria perfecta para los productores, pero según su punto de vista, las bondades de una feria, dependen mucho de la actitud del que acude a ella. Cree que lo más importante es el lugar elegido, y sobre todo, remarca que lo importante es estar cerca de un núcleo urbano grande, ya que la afluencia de gente es la clave del éxito. Otro factor importante es la calidad de los productos que se ofrecen, ya que cada vez hay más tiendas y bares en los que poder disfrutar de estos productos en buenas condiciones. Como conclusión final, nos dice que por él, sí a las ferias, ya que las disfruta, ¡y mucho!
Adrián, desde CERVEZA RUDIMENTARIA, nos empieza diciendo que las ganas de asistir a este tipo de evento, son inversamente proporcionales al número de veces que acudes a ellos. Entiende este tipo de eventos como lugares a los que asistir acompañado de buenos amigos a pasar buenos momentos. Nos cuenta que para él, muchas veces el precio de la cerveza es excesivo, y que una buena idea sería que todas costaran lo mismo, y a poder ser, un precio económico. No le gusta ver que se cobra entrada en este tipo de eventos, y aboga por poner vasos de plástico para el público general, para que no tengan que comprar el vaso del festival obligatoriamente, si lo único que quieren es echar una cerveza (o dos).
Jose nos da desde su blog RUBIAS, MORENAS, NEGRAS... HABLO DE CERVEZA, el punto de vista del consumidor madrileño. Se queja de que las ferias en la capital no abundan, y que, el año pasado en concreto, la mitad de ellas fueron demasiado próximas en el calendario. Su principal razón de asistir a una feria, como consumidor, es la de pasarlo bien, consciente de que está muy lejos de los objetivos del productor. Es consciente de que la feria ideal es muy complicado de conseguir, aunque cree que se podrían considerar de esta manera, las que llevan ya años celebrándose, ya sea por su buena organización o porque cumple las expectativas de productores y público asistente.
Desde DORADO Y EN BOTELLA, se dedican a resumir ,os puntos que creen básicos para que una feria funcione. Nos comentan que lo básico es disponer de puntos de agua para lavar el vaso, aseos decentes, variedad en la comida, áreas para descanso, buena difusión y publicidad del evento... Cree que deberían fijarse un máximo y un mínimo de precios, y cada productor escoger qué productos entran dentro de ese rango y cuáles no. Es de los que piensa que en las ferias locales, los cerveceros deberían ser locales, y no intentar llevar a cerveceros de la otra punta del país, los que sí debería ocurrir en grandes festivales como el BBF. Vuelve a incidir en el tema de los vasos, dando como opción el poder devolverlo a la organización al final de la jornada.
CERVECEROS DEL BIERZO nos cuenta la fábula de Alícia en la feria de las maravillas (cerveceras). Un relato que no tiene desperdicio, y que os animo a que leáis y disfrutéis.
Por último en NUESTRA ENTRADA, hablábamos sobre el fenómeno de las ferias desde el punto de vista de los productores, ya que, muchas de ellas, si no la gran mayoría, no llegan a resultar rentables, económicamente hablando, para ellos. Enfocábamos las ferias como eventos en los que dar a conocer las cervezas y sembrar semillas, pero para ello, según nuestro punto de vista, sería necesario ubicarlas en centros urbanos, o lugares cerca de ellos y accesibles, para que la afluencia de público sea lo suficientemente buena como para que merezca la pena asistir a vender el producto.
Y estos han sido los aportes que los diferentes blogs cerveceros han hecho en torno al tema que proponíamos. Como veis, como siempre, diversidad de pensamientos y opiniones, de los que, a grosso modo, podemos sacar varias conclusiones. Muchos de nosotros creemos que las ferias y festivales necesitan una vuelta de tuerca. La feria, como tal, ha de ser revisada para que vuelva a ser algo llamativo y apetecible para el público general, pero también para los más entendidos en la materia, y por qué no, rentable para los productores y organizadores del evento. El número de ferias, parece que, seguramente, irá disminuyendo con el tiempo, quedando las ferias que estén mejor organizadas y con una buena oferta cervecera, pero también de otras actividades de difusión de la cultura cervecera. Se han repetido en diferentes blogs varias ideas interesantes, que creo que todo organizador de ferias debería tener en cuenta, como por ejemplo el tema de los vasos.
Como conclusión final podemos decir que para gustos los colores, y que una vez más, esta ronda ha servido para ver los diferentes puntos de vista de la gente que estamos detrás de las teclas. Esperamos que hayáis disfrutado de este evento colaborativo bloguero, y ahora, no nos queda más que ceder el testigo a Adrián, para que organice la siguiente ronda, desde su blog CERVEZA RUDIMENTARIA.
Desde EL BAÚL DE LAS CERVEZAS, nos cuenta sus vivencias en ferias de hace unos años, ya que según parece, en estos últimos tiempos, por cuestiones de la vida, no le es posible acudir a las que actualmente se organizan. Aquellas ferias apenas se parecen a las de hoy en día... ¿o quizás se asemejen más de lo que parece?
En L´ART EN BIRRA, empiezan hablándonos del modelo erróneo de feria Especializada dentro de una feria generalista. Siguen hablando sobre los objetivos que deberían tener los productores en una feria, que según su parecer, debería ser más el de promocionar sus productos, que el de conseguir beneficios, por eso abogan por la profesionalización de las ferias, dejando de lado una vez más el beneficio, en favor de la difusión de la cultura cervecera en general. Por último, reflexionan sobre el modelo de feria actual y se preguntan si será un modelo caduco, para acabar mostrándonos cuál es su modelo de feria ideal.
Gonzalo, desde HUMULUS LUPULUS, nos da su visión del panorama actual. Empieza diciendo que según su criterio, hay demasiadas ferias a lo largo del año, y muchas de ellas, mal organizadas y anunciadas, razones por las que muchas de ellas son un fiasco total, tanto para el público asistente, escaso en demasiadas de ellas, como para los productores que asisten. Él apuesta más por menos ferias pero de mayor calidad, y por dar importancia a los Meet the Brewers, a los que cree que se puede sacar más provecho que a las ferias pequeñas. Termina reivindicando alguna feria de renombre para Madrid, y vasos con menor capacidad para abaratar precios de las cañas, y poder probar más productos en nuestras visitas a las ferias.
Desde TORTUBEER nos hablan sobre las ferias enclavadas en Barcelona y alrededores, que son las que mejor conocen. Asocian el boom de la cerveza al de las ferias, y creen que al igual que todo en este sector, poco a poco se irá regulando el número de ferias también. Nos cuenta que le encantan festivales como el BBF, pero que a la vez lo agobian, y que las ferias pequeñas también le gustan, por poder charlar tranquilamente con productores y otros aficionados. Por lo tanto, cree que ambos tipos de evento son complementarios, y que será el propio mercado el que regule la cantidad de ferias y festivales de distinto tamaño, envergadura e importancia.
En EL JARDÍN DEL LÚPULO nos dan una opinión personal, en la que asemejan las ferias con mercadillos medievales, pero de cerveza, con escaso fin divulgativo, y en el que, el productor se converte en feriante. Lejos de este modelo, creen que las ferias deberían ser un vehículo de transmisión de la cultura cervecera y una forma de crear un nicho de ventas. Creen que los productores deberían centrarse más en vender al barista que al consumidor final, ya que, según ellos, éstos tienen que ser sus verdaderos objetivos. Para conseguir esto, el productor debería ejercer de comercial, y no de camarero, para conseguir resultados a medio plazo. También involucran a la organización de los eventos para facilitar este trabajo.
Pau, desde LUPULOADICTO, defiende la cabida de todo tipo de ferias y festivales, recordándonos que no todo el mundo es un freak de la cerveza, y el público en general, no siempre busca las últimas novedades o las rarezas, sino que lo que quiere es pasarlo bien sin mayores pretensiones. Aboga por utilizar las ferias más pequeñas para divertirse y reencontrarse con viejos amigos y conocidos, y dejar que la profesionalización de las ferias se haga según las necesidades del mercado.
Cris, desde su blog CERVECERO VALENCIANO, nos comenta que las ferias no son para él el lugar adecudo donde disfrutar de una buena cerveza. A él le gusta tomar la cerveza tranquilamente y en buena compañía, por lo que frecuenta pocas ferias, en las que se pulula de un lado a otro en busca de novedades y cervezas que tomar. Tampoco le gustan las aglomeraciones ni las colas, y los precios tampoco son acordes con sus gustos... vamos, que este tipo de sarao no es el que más le gusta. Nos comenta que cree que las ferias están sobrevaloradas en cuanto a los resultados de venta que puedan dar, ya que el consumidor que se acerca a pasar el rato, o el día, probablemente no sea un futuro consumidor de cerveza de calidad. Su conclusión es que hay demasiadas ferias en las que el público, o la gran mayoría de él, no es el objetivo, y que muchas de estas ferias deberían desaparecer,. en favro de unas cuantas bien organizadas y con unos objetivos claros.
Desde CERVEZA AL CUBO, nos comenta que no va mucho por las ferias, y que, en caso de asistir, lo hace de "paisano", dejando a un lado la faceta friki, para poder disfrutar el máximo posible en compañía de algún amigo. Piensa que estamos viviendo una burbuja en el sector en todos los aspectos, y que con el tiempo, se irá haciendo una selección, y quedarán las ferias que mejor organizadas estén, y que sepan ofrecer algo a todos los actores del mundillo; productores, público general, y publico especializado.
Jorge, desde CERVERIANA, comienza su exposición con una utópica feria perfecta para los productores, pero según su punto de vista, las bondades de una feria, dependen mucho de la actitud del que acude a ella. Cree que lo más importante es el lugar elegido, y sobre todo, remarca que lo importante es estar cerca de un núcleo urbano grande, ya que la afluencia de gente es la clave del éxito. Otro factor importante es la calidad de los productos que se ofrecen, ya que cada vez hay más tiendas y bares en los que poder disfrutar de estos productos en buenas condiciones. Como conclusión final, nos dice que por él, sí a las ferias, ya que las disfruta, ¡y mucho!
Adrián, desde CERVEZA RUDIMENTARIA, nos empieza diciendo que las ganas de asistir a este tipo de evento, son inversamente proporcionales al número de veces que acudes a ellos. Entiende este tipo de eventos como lugares a los que asistir acompañado de buenos amigos a pasar buenos momentos. Nos cuenta que para él, muchas veces el precio de la cerveza es excesivo, y que una buena idea sería que todas costaran lo mismo, y a poder ser, un precio económico. No le gusta ver que se cobra entrada en este tipo de eventos, y aboga por poner vasos de plástico para el público general, para que no tengan que comprar el vaso del festival obligatoriamente, si lo único que quieren es echar una cerveza (o dos).
Jose nos da desde su blog RUBIAS, MORENAS, NEGRAS... HABLO DE CERVEZA, el punto de vista del consumidor madrileño. Se queja de que las ferias en la capital no abundan, y que, el año pasado en concreto, la mitad de ellas fueron demasiado próximas en el calendario. Su principal razón de asistir a una feria, como consumidor, es la de pasarlo bien, consciente de que está muy lejos de los objetivos del productor. Es consciente de que la feria ideal es muy complicado de conseguir, aunque cree que se podrían considerar de esta manera, las que llevan ya años celebrándose, ya sea por su buena organización o porque cumple las expectativas de productores y público asistente.
Desde DORADO Y EN BOTELLA, se dedican a resumir ,os puntos que creen básicos para que una feria funcione. Nos comentan que lo básico es disponer de puntos de agua para lavar el vaso, aseos decentes, variedad en la comida, áreas para descanso, buena difusión y publicidad del evento... Cree que deberían fijarse un máximo y un mínimo de precios, y cada productor escoger qué productos entran dentro de ese rango y cuáles no. Es de los que piensa que en las ferias locales, los cerveceros deberían ser locales, y no intentar llevar a cerveceros de la otra punta del país, los que sí debería ocurrir en grandes festivales como el BBF. Vuelve a incidir en el tema de los vasos, dando como opción el poder devolverlo a la organización al final de la jornada.
CERVECEROS DEL BIERZO nos cuenta la fábula de Alícia en la feria de las maravillas (cerveceras). Un relato que no tiene desperdicio, y que os animo a que leáis y disfrutéis.
Por último en NUESTRA ENTRADA, hablábamos sobre el fenómeno de las ferias desde el punto de vista de los productores, ya que, muchas de ellas, si no la gran mayoría, no llegan a resultar rentables, económicamente hablando, para ellos. Enfocábamos las ferias como eventos en los que dar a conocer las cervezas y sembrar semillas, pero para ello, según nuestro punto de vista, sería necesario ubicarlas en centros urbanos, o lugares cerca de ellos y accesibles, para que la afluencia de público sea lo suficientemente buena como para que merezca la pena asistir a vender el producto.
Y estos han sido los aportes que los diferentes blogs cerveceros han hecho en torno al tema que proponíamos. Como veis, como siempre, diversidad de pensamientos y opiniones, de los que, a grosso modo, podemos sacar varias conclusiones. Muchos de nosotros creemos que las ferias y festivales necesitan una vuelta de tuerca. La feria, como tal, ha de ser revisada para que vuelva a ser algo llamativo y apetecible para el público general, pero también para los más entendidos en la materia, y por qué no, rentable para los productores y organizadores del evento. El número de ferias, parece que, seguramente, irá disminuyendo con el tiempo, quedando las ferias que estén mejor organizadas y con una buena oferta cervecera, pero también de otras actividades de difusión de la cultura cervecera. Se han repetido en diferentes blogs varias ideas interesantes, que creo que todo organizador de ferias debería tener en cuenta, como por ejemplo el tema de los vasos.
Como conclusión final podemos decir que para gustos los colores, y que una vez más, esta ronda ha servido para ver los diferentes puntos de vista de la gente que estamos detrás de las teclas. Esperamos que hayáis disfrutado de este evento colaborativo bloguero, y ahora, no nos queda más que ceder el testigo a Adrián, para que organice la siguiente ronda, desde su blog CERVEZA RUDIMENTARIA.
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