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martes, 12 de abril de 2016

#LARONDA 40: INVASIÓN DE JUECES BJCP (RESUMEN)

Bueno, pues llega la hora de pagar la Ronda y echar un vistazo a todo lo que se ha comentado sobre el tema en otros blogs. El tema ha dado para bastante, ya que como decíamos en la convocatoria, es un tema de rabiosa actualidad que a todos nos toca de cerca de una u otra manera. Veamos qué comentan los otros blogs:





Ana, de EL RETROGUSTO ES MIO se estrena en esto de La Ronda, dándonos su visión particular sobre el tema, contándonos su experiencia realizando el examen que se celebró en Barcelona el pasado mes de Marzo. Su objetivo a la hora de hacer el examen fue conocer y distinguir técnicamente los estilos con un objetivo puramente profesional. Nos comenta que gracias a estudiar para el examen, su reconocimiento de aromas y sensaciones ha mejorado bastante, creando una base que en un futuro le servirá para impartir mejor las catas que realice. Como resumen final, cree que no hay un número excesivo de jueces, y que cuantos más haya, mejor para el sector.

Miguel, desde EL BAÚL DE LAS CERVEZAS, nos cuenta que, pese a que sigue las publicaciones de la asociación desde hace mucho tiempo, y las utiliza frecuentemente, nunca se ha sentido tentado de presentarse al examen de juez porque no le ve una utilidad clara como aficionado a la cerveza. Con tanto examen duda de si el BJCP, una asociación sin ánimo de lucro, no habrá visto negocio en esto de hacer exámenes en distintos países. Por último, cree que la proliferación de jueces resta valor al propio hecho de ser juez certificado.

A la gente de EL JARDÍN DEL LÚPULO le parece que la guía de estilos es de las más completas, pero les molesta que sea tomada como una biblia. Saben que el examen no es fácil y que la exigencia de conocimientos es grande, pero se plantean la verdadera utilidad de ser juez certificado. Creen que es una forma de acreditar tus conocimientos, pero que no por ello son superiores a los de otros aficionados. Conocen a unos cuantos aficionados que se han presentado con la única finalidad de profundizar en algunos temas y obligarse a catar de una forma más metódica. Como vertiente profesional, tampoco le ven grandes salidas, de momento...

Adrián, desde CERVEZA RUDIMENTARIA, empieza por aclarar cuál es el precio del examen, tanto teórico, como práctico. Dice que no tiene pensado presentarse por ahora, aunque sabe, por experiencias cercanas, que preparando el examen se aprende mucho. Para él, el mejorar en algo, siempre es beneficioso para el aficionado. También es verdad que detecta "cierto tufillo elitista" que ni comprende ni comparte. Cree que hay gente que quiere hacer de esto su forma de vida, y nos remite al verdadero objetivo de los jueces, que en su mayoría es altruista. Finalmente, cree que hay pocos jueces, y que cuantos más haya, más subirá el nivel de estos, y la posibilidad de tener buenos jurados en los concursos. Termina comentando que ve bien la regulación en el mundillo cervecero, ya que es la única forma de que el sector siga cogiendo forma.

Álvaro decide tomar parte por primera vez en La Ronda desde su blog HOMEBREWER, y nos cuenta su experiencia preparando el examen que realizó hace un par de meses en Madrid. Nos da unos cuantos datos interesantes, y comenta que pàra él, la utilidad personal de ese título seguramente sea nula, pero que para la comunidad es muy beneficiosa. Como homebrewer que es, valora muy positivamente que cada vez haya más jueces, ya que los jurados de los concursos de homebrewing ganarán en calidad, y la utilidad de presentarse a concursos será mayor al recibir feedbacks de calidad, cosa que hasta ahora, según comenta, no se consigue fácilmente y a veces hasta se plantea el dejar de presentar sus cervezas a concurso. Termina su aportación diciendo que los jueces BJCP son una herramienta muy beneficiosa para el sector del homebrewing, pero que a escala profesional, no es más que marketing puro y duro.

Jorge, de CERVERIANA, comienza su aportación negando la invasión de jueces. Dice que hace un tiempo estuvo tentado de apuntarse a uno de los cursos de preparación, no con el objetivo de ser juez, sino de evolucionar cerveceramente hablando, y sobre todo, mejorar, palabra que considera clave en este tema. Tampoco le ve una salida profesional a los jueces BJCP, y no cree que la existencia masiva de estos cambie mucho el panorama. Como resumen final nos comenta que siempre es bueno informarse, aprender, contrastar y estudiar en cualquier afición, pero que no hay que tomar nada como dogma obviando el resto.

Mikel, de L´ART EN BIRRA,  divide su entrada en dos secciones. En la primera analiza los verdaderos objetivos de la asociación, llegando a la conclusión de que estos no son sino ayudar a que los demás disfrutemos más de la cerveza. Sin embargo, a la hora de hablar de la propia guía, cree que va más dirigida a los propios jueces y profesionales del sector que al consumidor final. En la segunda parte, cree que la percepción de que hay un desembarco masivo de jueces en nuestro país, es errónea. Nos comenta que los jueces, donde realmente pueden explotar su título es en catas dirigidas y en concursos, ya que podrán ayudarnos a mejorar y a hacernos disfrutar de las cervezas que tomemos, y ejercer de filtro entre productores y consumidores. Finalmente, cree que es hora de poner a trabajar a esos jueces certificados de forma ordenada y coordinada, para intentar mejorar el sector con sus aportaciones y conocimientos.

Rubén, de VISUALBEER, es otro de los que recientemente se examinaron en Barcelona. Primero nos explica qué es el BJCP, luego el proceso para ser juez, y finalmente su opinión personal. Nos comenta lo mucho que ha aprendido en el proceso de preparación y lo satisfecho que está de haber aprobado el teórico (el práctico aún no se lo han evaluado). Aporta unos cuantas estadísticas para demostrar que la cantidad de jueces que hay hoy en día en nuestro país no solo no es exagerada, sino que en su opinión, es escasa. Para él, el ser juez certificado puede ser para satisfacción y disfrute personal, pero sobre todo, algo que acredita ciertos conocimientos y una buena base, lo que hace que se pueda divulgar la cultura cervecera desde una perspectiva más funcional.

Desde DORADO Y EN BOTELLA nos llega la penúltima aportación de esta Ronda, pero no por ello menos importante que el resto. Creen que tener jueces certificados puede ser útil desde el punto de vista de que puedan distinguir virtudes y defectos en las cervezas, pero sin obsesionarse con buscar estos últimos en todas partes, en vez de las virtudes. Cree que de momento no hay tantos concursos que requieran jueces titulados, y que, de todas formas, hay gente experimentada pero sin título que podría hacer un papel similar. Finalmente, acaba diciendo que los jueces pueden ser de gran utilidad, siempre que no se caiga en la "titulitis" y se acabe acotando y etiquetando absolutamente todo.

Y como pudisteis leer hace pocos días, nuestra opinión sobre el tema es que sí que puede que haya cierto boom de jueces de repente. No le vemos gran utilidad como salida profesional, aunque sí que puede ser muy útil para ciertos componentes del sector a nivel profesional. Tampoco creemos que merezca la pena gastarse dinero en cursos preparatorios, aunque eso ya es decisión de cada cual, como la de presentarse para conseguir el título, o no, ya que con fuerza de voluntad y un poco de interés, creemos que se puede conseguir una buena base también, eso sí, sin la acreditación de ningún título.

Y hasta aquí lo que ha dado de sí la ronda, que nos deja varias conclusiones. Según lo leído por aquí, podríamos decir que, en general el número de jueces todavía no es suficiente. Hacen falta más jueces certificados para conseguir que los jurados de los concursos cada vez sean mejores y más útiles. También ha quedado bastante claro que la salida profesional del título, de momento, no es una opción, y que lo más probable es que en el futuro tampoco lo sea. Así que, los jueces parece ser que deberían dedicarse a difundir la cultura cervecera aprovechando que su titulación acredita que tienen una buena base y unos conocimientos avanzados.
Solo nos queda pasar el testigo a Jorge de CERVERIANA, que será el encargado de convocar la siguiente ronda, y agradecer a todos los que habéis invertido parte de vuestro tiempo en dar vuestra opinión, y leer la de los demás.

lunes, 9 de marzo de 2015

#LARONDA 30: FERIAS Y FESTIVALES CERVECEROS (RESUMEN)

Y después de la recolección de todos los artículos que hemos encontrado por la red (si falta alguno, por favor, nos lo comunicáis y lo incluiremos a la mayor brevedad posible) sobre el tema que propusimos para esta trigésima Ronda, toca la hora del resumen y de las conclusiones. Buena participación en esta ronda en la que el tema a tratar era el de las ferias y los festivales cerveceros. Cada uno ha abordado el tema como mejor le ha parecido, y por eso nos encontramos con diversidad de opiniones y vivencias propias. Veamos qué nos cuentan los participantes:

Desde EL BAÚL DE LAS CERVEZAS, nos cuenta sus vivencias en ferias de hace unos años, ya que según parece, en estos últimos tiempos, por cuestiones de la vida, no le es posible acudir a las que actualmente se organizan. Aquellas ferias apenas se parecen a las de hoy en día... ¿o quizás se asemejen más de lo que parece?
En L´ART EN BIRRA, empiezan hablándonos del modelo erróneo de feria Especializada dentro de una feria generalista. Siguen hablando sobre los objetivos que deberían tener los productores en una feria, que según su parecer, debería ser más el de promocionar sus productos, que el de conseguir beneficios, por eso abogan por la profesionalización de las ferias, dejando de lado una vez más el beneficio, en favor de la difusión de la cultura cervecera en general. Por último, reflexionan sobre el modelo de feria actual y se preguntan si será un modelo caduco, para acabar mostrándonos cuál es su modelo de feria ideal.
Gonzalo, desde HUMULUS LUPULUS, nos da su visión del panorama actual. Empieza diciendo que según su criterio, hay demasiadas ferias a lo largo del año, y muchas de ellas, mal organizadas y anunciadas, razones por las que muchas de ellas son un fiasco total, tanto para el público asistente, escaso en demasiadas de ellas, como para los productores que asisten. Él apuesta más por menos ferias pero de mayor calidad, y por dar importancia a los Meet the Brewers, a los que cree que se puede sacar más provecho que a las ferias pequeñas. Termina reivindicando alguna feria de renombre para Madrid, y vasos con menor capacidad para abaratar precios de las cañas, y poder probar más productos en nuestras visitas a las ferias.
Desde TORTUBEER nos hablan sobre las ferias enclavadas en Barcelona y alrededores, que son las que mejor conocen. Asocian el boom de la cerveza al de las ferias, y creen que al igual que todo en este sector, poco a poco se irá regulando el número de ferias también. Nos cuenta que le encantan festivales como el BBF, pero que a la vez lo agobian, y que las ferias pequeñas también le gustan, por poder charlar tranquilamente con productores y otros aficionados. Por lo tanto, cree que ambos tipos de evento son complementarios, y que será el propio mercado el que regule la cantidad de ferias y festivales de distinto tamaño, envergadura e importancia.
En EL JARDÍN DEL LÚPULO nos dan una opinión personal, en la que asemejan las ferias con mercadillos medievales, pero de cerveza, con escaso fin divulgativo, y en el que, el productor se converte en feriante. Lejos de este modelo, creen que las ferias deberían ser un vehículo de transmisión de la cultura cervecera y una forma de crear un nicho de ventas. Creen que los productores deberían centrarse más en vender al barista que al consumidor final, ya que, según ellos, éstos tienen que ser sus verdaderos objetivos. Para conseguir esto, el productor debería ejercer de comercial, y no de camarero, para conseguir resultados a medio plazo. También involucran a la organización de los eventos para facilitar este trabajo.
Pau, desde LUPULOADICTO, defiende la cabida de todo tipo de ferias y festivales, recordándonos que no todo el mundo es un freak de la cerveza, y el público en general, no siempre busca las últimas novedades o las rarezas, sino que lo que quiere es pasarlo bien sin mayores pretensiones. Aboga por utilizar las ferias más pequeñas para divertirse y reencontrarse con viejos amigos y conocidos, y dejar que la profesionalización de las ferias se haga según las necesidades del mercado.
Cris, desde su blog CERVECERO VALENCIANO, nos comenta que las ferias no son para él el lugar adecudo donde disfrutar de una buena cerveza. A él le gusta tomar la cerveza tranquilamente y en buena compañía, por lo que frecuenta pocas ferias, en las que se pulula de un lado a otro en busca de novedades y cervezas que tomar. Tampoco le gustan las aglomeraciones ni las colas, y los precios tampoco son acordes con sus gustos... vamos, que este tipo de sarao no es el que más le gusta. Nos comenta que cree que las ferias están sobrevaloradas en cuanto a los resultados de venta que puedan dar, ya que el consumidor que se acerca a pasar el rato, o el día, probablemente no sea un futuro consumidor de cerveza de calidad. Su conclusión es que hay demasiadas ferias en las que el público, o la gran mayoría de él, no es el objetivo, y que muchas de estas ferias deberían desaparecer,. en favro de unas cuantas bien organizadas y con unos objetivos claros.
Desde CERVEZA AL CUBO, nos comenta que no va mucho por las ferias, y que, en caso de asistir, lo hace de "paisano", dejando a un lado la faceta friki, para poder disfrutar el máximo posible en compañía de algún amigo. Piensa que estamos viviendo una burbuja en el sector en todos los aspectos, y que con el tiempo, se irá haciendo una selección, y quedarán las ferias que mejor organizadas estén, y que sepan ofrecer algo a todos los actores del mundillo; productores, público general, y publico especializado.
Jorge, desde CERVERIANA, comienza su exposición con una utópica feria perfecta para los productores, pero según su punto de vista, las bondades de una feria, dependen mucho de la actitud del que acude a ella. Cree que lo más importante es el lugar elegido, y sobre todo, remarca que lo importante es estar cerca de un núcleo urbano grande, ya que la afluencia de gente es la clave del éxito. Otro factor importante es la calidad de los productos que se ofrecen, ya que cada vez hay más tiendas y bares en los que poder disfrutar de estos productos en buenas condiciones. Como conclusión final, nos dice que por él, sí a las ferias, ya que las disfruta, ¡y mucho!
Adrián, desde CERVEZA RUDIMENTARIA, nos empieza diciendo que las ganas de asistir a este tipo de evento, son inversamente proporcionales al número de veces que acudes a ellos. Entiende este tipo de eventos como lugares a los que asistir acompañado de buenos amigos a pasar buenos momentos. Nos cuenta que para él, muchas veces el precio de la cerveza es excesivo, y que una buena idea sería que todas costaran lo mismo, y a poder ser, un precio económico. No le gusta ver que se cobra entrada en este tipo de eventos, y aboga por poner vasos de plástico para el público general, para que no tengan que comprar el vaso del festival obligatoriamente, si lo único que quieren es echar una cerveza (o dos).
Jose nos da desde su blog RUBIAS, MORENAS, NEGRAS... HABLO DE CERVEZA, el punto de vista del consumidor madrileño. Se queja de que las ferias en la capital no abundan, y que, el año pasado en concreto, la mitad de ellas fueron demasiado próximas en el calendario. Su principal razón de asistir a una feria, como consumidor, es la de pasarlo bien, consciente de que está muy lejos de los objetivos del productor. Es consciente de que la feria ideal es muy complicado de conseguir, aunque cree que se podrían considerar de esta manera, las que llevan ya años celebrándose, ya sea por su buena organización o porque cumple las expectativas de productores y público asistente.
Desde DORADO Y EN BOTELLA, se dedican a resumir ,os puntos que creen básicos para que una feria funcione. Nos comentan que lo básico es disponer de puntos de agua para lavar el vaso, aseos decentes, variedad en la comida, áreas para descanso, buena difusión y publicidad del evento... Cree que deberían fijarse un máximo y un mínimo de precios, y cada productor escoger qué productos entran dentro de ese rango y cuáles no. Es de los que piensa que en las ferias locales, los cerveceros deberían ser locales, y no intentar llevar a cerveceros de la otra punta del país, los que sí debería ocurrir en grandes festivales como el BBF. Vuelve a incidir en el tema de los vasos, dando como opción el poder devolverlo a la organización al final de la jornada.
CERVECEROS DEL BIERZO nos cuenta la fábula de Alícia en la feria de las maravillas (cerveceras). Un relato que no tiene desperdicio, y que os animo a que leáis y disfrutéis.
Por último en NUESTRA ENTRADA, hablábamos sobre el fenómeno de las ferias desde el punto de vista de los productores, ya que, muchas de ellas, si no la gran mayoría, no llegan a resultar rentables, económicamente hablando, para ellos. Enfocábamos las ferias como eventos en los que dar a conocer las cervezas y sembrar semillas, pero para ello, según nuestro punto de vista, sería necesario ubicarlas en centros urbanos, o lugares cerca de ellos y accesibles, para que la afluencia de público sea lo suficientemente buena como para que merezca la pena asistir a vender el producto.

Y estos han sido los aportes que los diferentes blogs cerveceros han hecho en torno al tema que proponíamos. Como veis, como siempre, diversidad de pensamientos y opiniones, de los que, a grosso modo, podemos sacar varias conclusiones. Muchos de nosotros creemos que las ferias y festivales necesitan una vuelta de tuerca. La feria, como tal, ha de ser revisada para que vuelva a ser algo llamativo y apetecible para el público general, pero también para los más entendidos en la materia, y por qué no, rentable para los productores y organizadores del evento. El número de ferias, parece que, seguramente, irá disminuyendo con el tiempo, quedando las ferias que estén mejor organizadas y con una buena oferta cervecera, pero también de otras actividades de difusión de la cultura cervecera. Se han repetido en diferentes blogs varias ideas interesantes, que creo que todo organizador de ferias debería tener en cuenta, como por ejemplo el tema de los vasos.
Como conclusión final podemos decir que para gustos los colores, y que una vez más, esta ronda ha servido para ver los diferentes puntos de vista de la gente que estamos detrás de las teclas. Esperamos que hayáis disfrutado de este evento colaborativo bloguero, y ahora, no nos queda más que ceder el testigo a Adrián, para que organice la siguiente ronda, desde su blog CERVEZA RUDIMENTARIA.

lunes, 26 de enero de 2015

#NAVIDADCERVECERA, EL RESUMEN

Pasadas las fiestas, las comidas, las cenas, las reuniones varias, y publicados los posts en los blogs participantes de esta iniciativa que lanzamos a mediados de Diciembre, llega la hora de hacer una recopilación de todas las publicaciones relacionadas con el tema que han ido viendo la luz a lo largo de los últimos días. Cierto es que esperábamos alguna participación más, pero entendiendo que son fechas un poco complicadas, nos daremos por satisfechos con esta primera convocatoria de la #NAVIDADCERVECERA.

Veamos cómo ha ido la cosa por los diferentes blogs del panorama cervecero:

Pau, desde Lupuloadicto, diferenció su entrada en tres momentos. En el momento beerevangelizador, nos contaba que en la comida del día 1 de Enero, ya es un clásico en su familia abrir una magnum, normalmente belga, y este año siguieron con la tradición. Esta vez fue una Lupulus la encargada del brindis por el nuevo año. Para el momento maridaje, nos dejaba varias imágenes que valen más que mil palabras, y que merece la pena que ojeéis en su entrada. Maridó una Prairie Saison con Vieiras a la plancha, Straffe Hendrik Tripel con gambas a la plancha, y Stille Nacht, Gulden Draak Brewmaster y St. Bernardus Christmas con turrones y mazapanes varios. Por si todo esto fuera poco, en el momento birrote, nos da envidia con una Naparbier We Brew Gold, bebida en plena sierra de Albarracín.

Desde El Jardín del Lúpulo nos cuentan cómo en las grandes fechas se juntan demasiada gente en la familia como para intentar sembrar la semilla cervesiáfila, así que normalmente lo suelen intentar a pequeña escala. Sin embargo, este año, gracias a la colaboración de un amigo importador, consiguieron un barril de 5 litros de St. Peters Christmas Ale y se la llevaron a la cena de Nochebuena. El resultado del experimento fue irregular, ya que muchos la probaron pero pocos repitieron, cosa que me imagino que les importaría poco, teniendo en cuenta que así les llegó a más para los que sí lo hicieron.

Jorge, desde Cerveriana, nos cuenta sus peripecias, tanto en su cumpleaños, también coincidiendo con todas estas fechas, como la cena de Nochebuena. Hizo acopio de cervezas para la birrangelización familiar. La cosa no empezó bien, aunque en seguida encauzó la situación con varias apuestas seguras, mientras él aprovechaba para probar otro fiasco, esta vez canadiense. La noche terminaría sin pena ni gloria con una Delirium Deliria. La Nochebuena fue más tranquila para nuestro amigo Jorge, aunque parece que la selección de cervezas no fue muy acertada hasta llegar al segundo plato, una chuletillas que maridaron a la perfección con un cervezón como Bommen & Granaten de De Molen. Para el postre, un Coulant acompañado de la hermana envejecida de la anterior, que según parece, quedó un poco por debajo de las expectativas generadas.

Critóbal, desde Una Bien Fría, nos cuenta que su Navidad comenzó con una cata de cervezas elaboradas para ésta época. Sobresalieron por encima del resto la St. Bernardus Christmas y la Gordon´s Christmas, y nos pone los dientes largos, con una foto de la trucha rellena de jamón y queso al horno, que acompañó a la perfección la cata. También nos cuenta que ha visitado dos bares cerveceros de reciente apertura en su ciudad, Valencia, el Olhops y el VLC On Tap, que han llegado para revolucionar la oferta de grifo en la ciudad. También se pasó por Birra & Blues, un brewpub que poco a poco se va consolidando en la escena cervecera. Para Nochevieja, se preparó a conciencia las cervezas que maridarían con la carne al horno rellena de queso, jamón y pasas, los canapés y los mariscos que tenían preparados para la ocasión. Aunque la cosa no empezó bien, pronto llegarían los aciertos con los que acabó disfrutando de una bonita cena.

Anselmo, desde su blog Hanselbier nos hace un resumen de su próspera navidad cervecera. Empieza con una visita a la fábrica de La Zaragozana. En Nochebuena sacó unas cuantas cervezas que tenía preparadas para la ocasión, aunque según comenta, sus acompañantes eran más de vino, y no tuvo mucha oportunidad de beerevangelizar. En Navidad, sacó un par de cervezas de elaboración propia. El 26, aprovechando que en su pueblo era día grande, lo celebró por todo lo alto, dando de beber a sus colegas casi un centenar de botellines de elaboración propia, que cada uno bebió a su manera, y que, seguro, todos agradecieron. Antes de acabar el año, aprovechó para elaborar una American Ipa, y en Nochevieja y Año Nuevo volvió a tirar de repertorio casero para dar de beber a la familia, cosa que repetiría en Reyes. Para terminar la Navidad, visitó una nueva fábrica de cerveza segoviana, Goose. Está claro que como bien dice Anselmo, ha sido una Navidad de birrangelización encubierta. En su familia y círculos de amistad le deben aplaudir cada vez que acude a una cita...

Txema, desde su blog Y creo que he bebido..., se suma también a la iniciativa contándonos que aprovecha estas fiestas para vaciar su despensa, e intentar que familiares y amigos se familiaricen con la cerveza artesana, aunque también nos confiesa, que en rara ocasión consigue un resultado favorable... pero también confiesa que guarda para sí, algunas de las elaboraciones que prefiere beber solo tranquilamente junto a la lumbre. Y es que, ¡no todo en esta vida va a ser intentar que el resto del mundo beba cerveza artesana!




Adrián, desde su blog Cerveza Rudimentaria, nos relata dos eventos en los que estuvo, aunque nos advierte de que también acercó la cerveza a la mesa en varias ocasiones a lo largo de las fiestas. El primer evento en el que participó, fue la cena de empresa, que se celebró en un restaurante madrileño en el que hay una amplia carta de cervezas, tanto nacionales como internacionales. Según nos cuenta, la mayoría de sus compañeros de trabajo eligieron cervezas especiales, y todos ellos repitieron, así que podemos decir que su birrangelización fue un éxito. El segundo evento, y ya con la base hecha del día anterior, fue una salida de cañas con los mismos compañeros. Esta vez el primer destino fue L´Europe, y tras unas cuantas rondas decidieron seguir de ruta por el Oldenburg. Yo diría que con esta gente la labor ya la tiene hecha...

Joan, en un extenso post desde Birraire, tras una breve introducción en la que nos da su punto de vista sobre las cervezas especiadas típicas de estas fechas, pasa a relatarnos que para él es ya tradición utilizar la St. Bernardus Christmas como sustitutivo del vino el día de la cena de Nochebuena. Esa misma noche acostumbra a guardar un momento íntimo para la K-9 de Flying Dog, consciente de que su elección es más por el momento, que por otra cosa. También nos hace un resumen de las cervezas que han acompañado a los dulces navideños, y nos relata un breve viaje a Francia en el que tomó varias cervezas autóctonas. Tampoco se olvidó de beber alguna cerveza alemana, pero las más esperadas para él fueron un par de Fantomes que tenía reservadas para la ocasión. Terminó las fiestas con una brown ale muy especial que le llegó a través de un buen amigo suyo. Para concluir, vuelve a reseñar que se ha limitado a hablarnos de las cervezas que nos imponen para esta temporada de invierno, pero que, en realidad, han sido unas cuantas más las que ha disfrutado en este fin y principio de año.

Por último, nosotros mismos os contábamos nuestros experimentos de maridaje, en la cena de Nochevieja y en la comida de Año Nuevo. Para la cena acompañamos los entrantes con Tartalo, una Pale Ale propia recién envasada y más fresca imposible, y para el segundo, la elegida fue St. Germanus, la colaboración entre Naparbier y Toccalmatto. Para la comida de Navidad, la encargada de acompañar unas almejas a la marinera fue nuevamente Tartalo, mientras que el asado lo acompañé con una Pannepot Grand Reserve de 2009. Acierto total en todos los maridajes, así que el año que viene habrá que repetir experimentos, o probar otros nuevos, todo dependerá de cuáles sean los platos elegidos para esas fechas...

Y hasta aquí el resumen de la #NavidadCervecera que se ha vivido en los blogs. Cuando lanzamos la iniciativa, sabíamos que las fechas no eran muy propicias para convocar este tipo de eventos colaborativos, pero también es verdad que esperábamos un poco más de participación. No sabemos si la falta de participación ha sido por vagueza o por falta de interés, pero el año que viene repetiremos nuevamente, a ver si conseguimos que más bloggers nos cuenten sus periplos cerveceros navideños.

martes, 15 de abril de 2014

BBF 2014: RESUMEN Y CONCLUSIONES

Recuperados, o casi, de un fin de semana de locura, de, como diría aquel, "cienes y cienes" de cervezas probadas (bueno, seguro que no tantas, pero unas cuantas sí que fueron), llega la hora de echar la vista atrás y valorar lo que hemos vivido estos tres días, en los que el tema principal ha sido la cerveza, y todo lo que la rodea. Otros años hemos hecho un amplio resumen de lo que ha sido el fin de semana, este año también lo podríamos hacer, podríamos contaros que estuvimos en el Museu Maritim muchas horas, que estuvimos con bastante gente del mundillo, bloggers, distribuidores, cerveceros, que conocimos Biercab, que comimos en Racó D´en Cesc (sobre esto habrá una entrada a parte, porque lo merece), que visitamos La Resistencia, La Mes Petita, un bar que nada tenía que ver con la cerveza, bueno sí, un par de Montseny nos tomamos, pero que hizo que nos trasladáramos al enfermizo mundo del coleccionismo, no cervecero, sino de todo tipo de muñecos y locuras... Bueno, el caso es que el fin de semana dio para mucho, pero este año nos centraremos en el festival, que era la excusa de la visita, y el objetivo principal de la misma.
Antes de que sigas leyendo, nuestra valoración del festival: GENIAL. ¿Se pueden mejorar cosas? Sí, claro, siempre, el festival perfecto no creo que exista, aunque el nivel del BBF empieza a ser más que considerable. Ya se han empezado a leer críticas por ahí con el tema de las colas, el aforo y demás. Algo hemos ganado, porque también he notado que los críticos con las cervezas son menos que el año pasado... Pero vayamos al grano.
Nuestra sensación es de que este festival va a más cada año, y eso es indudable. El trabajo que hace el equipo del BBF es como para ponerse a aplaudir el Viernes, y no parar hasta el Domingo. Realmente los que no estamos dentro, no somos capaces de imaginar lo qué conlleva el organizar un evento de estas características, y sobre todo, de esta magnitud. El nivel de las cervezas este año ha sido realmente alto. A pesar de que hubo momentos en los que no teníamos muy claro qué beber, pero más por culpa nuestra que de lo que había pinchado, en general, en todo momento hubo una oferta variada, tanto de estilos, como de cervezas nacionales/internacionales. Salvo un rato el Viernes, en el que no sabemos por qué extraña razón hubo bastantes grifos vacíos durante un rato, y que nos hizo dudar de cómo iba a ir el fin de semana en cuanto a barriles se refiere, el resto del tiempo pudimos disfrutar de un buen puñado de cervezas que merecían la pena. Es complicado contentar a todo el mundo con las cervezas. No es lo mismo, y lo vivimos en nuestras propias carnes, ser friki (nosotros mismos), o ser público con conocimientos bajos/medios (la gente con la que íbamos el Viernes). Mientras para ellos era relativamente fácil elegir algo entre la variada oferta, para nosotros era un poco más complicado, ya que había pocas cosas que quisiéramos probar de lo que, previamente, habíamos puesto en nuestra "wishlist" (graciosa palabra que nos hartaremos de ver escrita en los blogs a lo largo de esta semana).
La dirección que tiene que tomar el festival ha sido un tema recurrente en los círculos que se creaban alrededor de las cervezas. Algunos no entienden que un evento de este formato tiene que ir enfocado al público mayoritario. El fin de este evento, lógicamente, es no perder dinero. Bueno, en realidad es ganarlo, pero parece que a algunos les jode que esto sea un negocio. Porque sí, señores, esto es un negocio. Bueno, el caso es que si llenas los grifos de cervezas raras, imposibles de encontrar y caras, seguro que muchos de los "entendidos" del mundillo estarían felices, pero, probablemente, y siendo realistas, con lo que dejarían los "expertos", no sería rentable y el BBF habría desaparecido el primer año. Así pues, es necesario que haya cervezas que para algunos no son apetecibles, pero que para otro tipo de gente, es la primera opción. Esto deberíamos entenderlo todos, y a partir de aquí, discutir cuál sería el mejor formato para evitar las largas colas que se forman todos los años, sobre todo el Sábado.
Otro tema difícil de solucionar. Las colas. 2 horas para entrar en un recinto. Suena fuerte. Peor suena que esperes 1 hora, entres, te tomes 4 cervezas, salgas a comer y no puedas volver a entrar. Probablemente sea inaceptable, pero esto es así y la experiencia de otros años va espabilando a la gente, con lo que los interesados, suelen evitar los ratos de más afluencia. Probablemente sea uno de los puntos más negativos de este festival, pero también uno de los más complejos de solucionar. Escuché ideas de todo tipo, desde entradas por horas como en otros festivales, pases VIP, subir el precio de la entrada... no sé, es una cosa que deberá valorar el equipo del festival, pero que desde luego, es complejo y necesario darle un par de vueltas. Yo creo que el subir la entrada sí que podría ser una solución. por lo menos el Sábado. Poner una entrada con 10 fichas, por ejemplo, para obligarte a tomar 3 o 4 cervezas, ya me parece una criba importante, ya que el que va a husmear un rato, se puede gastar 7 euros por una cerveza, pero no pagaría 20 casi seguro. ¿Pases VIP? ¿Pagar más y tener la entrada asegurada? A parte de que se convertiría en una especie de Port Aventura, el verdadero problema de esto es el aforo limitado, y todavía sería más complicado controlarlo... ¿Entradas por horas? Sinceramente, creo que todavía no hay una demanda suficiente como para garantizar el lleno a todas horas, teniendo que comprar las entradas de antemano dependiendo de las cervezas que queramos tomar. En fin, un tema muy complejo, como ya decíamos...
Por último, no queríamos dejar de lado el tema del espacio. El festival todavía se está afianzando. Va creciendo cada año, y calcular las miles de personas que pasarán durante los tres días es imposible. Este año han debido de ser unas 25000 según anunció la organización ayer. Creo recordar que el año anterior fueron 26000. No es que este año haya habido menos gente, de hecho yo creo que el público y la demanda eran mayores, pero el aforo es lo que es. Buscar un sitio céntrico, lo suficientemente grande pero no en exceso, intuyo que debe de ser complicado. Personalmente, me quedo con el espacio del año pasado. Menos calor, más sensación de amplitud... Hubo momentos en los que pese a que el recinto estuvo siempre limpio (bravo por esas personas que andaban locos de un lado a otro recogiendo cristales cada vez que caía un vaso), su concentración de olores me recordaban a cualquier día de San Fermin. Y eso que no fue un fin de semana excesivamente caluroso, porque de lo contrario, no sé qué hubiera pasado, ya que el aire acondicionado no daba para más... Intuyo que este tampoco será el escenario final que la organización busca para el evento...
En fin, resumiendo. Que como cada año, hemos disfrutado como enanos, hemos bebido cervezas que no conocíamos, hemos vuelto a saludar a gente que vemos de año en año... y como cada año, no nos queda más que felicitar a todos los que han trabajado duro para que los "frikis" cerveceros como nosotros, y también los que no lo son, o no lo son tanto, nos hayamos vuelto a casa con un inmejorable sabor de boca. GRACIAS.