El Sábado por la mañana fue el día que , por descarte, elegimos para acercarnos hasta la ciudad vecina de Vitoria-Gasteiz, en la que, como sabéis, se celebraba este pasado fin de semana, una feria internacional de cerveza. Por temas de trabajo, el tiempo disponible era de unas dos horas en el recinto, y había que volver conduciendo, así que la elección de las cervezas a probar debía ser, por obligación, altamente selectiva. Después de una lenta rueda de reconocimiento en la que aprovechamos para saludar a los viejos conocidos y a los habituales de estos eventos, además de ver que la feria estaba perfectamente organizada, nos decidimos por probar cervezas de la zona que todavía no habíamos tenido la oportunidad de probar.
Aunque la oferta de cerveza de otras comunidades era amplia y de calidad, y a pesar de que había varias marcas que no habíamos probado, como decíamos antes, elegimos probar "las de casa", previsiblemente más fáciles de conseguir en un futuro, en caso de que nos sorprendiese alguna de las elaboraciones. El movimiento cervecero en Euskadi, como en el resto del país, es creciente, y se viene demostrando en la última temporada, con la aparición de varias marcas, que por fin pudimos probar. La primera fue Gar & Gar, una joven cervecera donostiarra, que pese a llevar poco tiempo en el mercado, ya tiene varias referencias a la venta. Nos gustó la Amber Ale, una cerveza correcta y de trago fácil que bebimos muy a gusto.
Nuestra siguiente elección fue Bidassoa Basque Brewery. Apenas unos meses en el mercado, pero con una gran experiencia detrás, su Pale Ale, Mugalari, fue de lo mejor que probamos en la feria (que no fue mucho, por desgracia...). Nos contaron un poco su historia, pero nos la vamos a reservar para cuando nos respondan a las preguntas que les hemos enviado con intención de que los conozcáis mejor.
Lo único que bebimos que no era autóctono, fue Zeta, la micro valenciana que hace unos meses se hizo con la antigua maquinaria de Naparbier. Se presentó en la feria con la única receta que elaboran hasta el momento, aunque según nios contó el dicharachero cervecero que atendía el stand, tienen previsto ampliar su oferta con otra de aquí a poco. La Hell, una Lager espectacular, nos dejó muy buenas sensaciones, veremos de qué son capaces estos chicos...
Otra de las marcas que teníamos en la agenda era Olbea, el nuevo proyecto/ proyecto paralelo en el que está inmerso Javier Aldea. Una línea de cervezas sin demasiadas pretensiones, pero que quieren entrar en el mercado a base de precio y calidad. Una pena que no tuvieran grifo, porque nos hubiera gustado probarlas de barril. De todas formas, nos decidimos por la Helles, y dejamos la Bock para otra ocasión. A ver si tenemos oportunidad de probarlas en algún sitio de tirador, porque la cerveza era muy bebible y correcta.
Por último, cuando ya nos íbamos, nos cruzamos con Alberto, de Sesma Brewing, que venía de estar en la mesa redonda con los bloggers. Lo acompañamos hasta su stand, para no dejar pasar la oportunidad de probar su Prunus Persicus de barril, una sour ale con melocotón sorprendente, que inaugura lo que parece que va a ser una larga serie de cervezas de temporada. Estuvimos charlando un poco sobre la feria que organizará este próximo 25 de Octubre en Sesma, de la que ya os daremos detalles en su momento.Y la mañana no dio más de sí. Bueno sí, aún paramos en el stand de Falken Brewing para saludar a Óscar, y probar su nueva Imperial Ipa, Cobra, que nos dejó el regusto perfecto para volver a casa contentos. Nos hubiera gustado probar más cositas, sentarnos en la mesa redonda de bloggers, y quedarnos allí todo el día, porque la verdad es que la cosa pintaba muy, pero que muy bien. Para el año que viene, a ver si nos lo montamos mejor y podemos estar más tiempo y probar más cosas de por aquí, que a veces, son las más difíciles de conseguir...

