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lunes, 25 de abril de 2016

#LA RONDA 41: FRAGMENTACIÓN DEL MERCADO, ONE HIT BEERS Y CINTAS DE VIDRIO

Como cada mes, o casi, llega la hora de hablar sobre el tema de #LaRonda, esta vez propuesto por Jorge desde su blog CERVERIANA. Para la ronda de este mes, nos propone unas preguntas existenciales tales como ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos? y ¿Cómo nos recordará la historia?, además de otra buena sarta de preguntas al más puro estilo Cerveriana, para terminar con lo que realmente es la miga de esta ronda: La vorágine de novedades, falta de referencias fijas, la autorregulación del mercado, el coleccionismo...
La verdadera intención de las preguntas que lanza Jorge entiendo que es el darnos pie para opinar sobre el actual mercado de la cerveza craft y sus peculiaridades. Desde el boom de la cerveza craft hace unos pocos años, el mercado cervecero "artesanal" ha ido girando y buscando su lugar hasta llegar al presente. La verdad es que no sé si el mercado goza de buena o mala salud, si las políticas de las micros son acertadas o no, ni si esto tiene algún futuro o acabaremos volviendo a la cerveza industrial, como dice Jorge. Espera un momento... ¿Volver a la cerveza industrial? ¿Es que en algún momento la hemos dejado? Personalmente no. Bebo cerveza craft siempre que puedo, sí, pero no siempre es posible, así que, a menos que solo te muevas por cervecerías especializadas, es realmente complicado beber solo este tipo de cerveza. Aquí es donde detecto uno de los primeros y mayores errores que sufre el mercado, y por consiguiente, un motivo de frustración para muchos amantes de la CERVEZA, así, con mayúsculas y todo. La cerveza craft se ha erigido desde el primer momento como la sucesora de los brebajes que las grandes macros nos han vendido como única cerveza durante años. Pero no solo sucesora, también se toma como sustitutiva de ésta, y aquí creo que está el fallo. La cerveza craft es otra cosa. Seguramente no sea una bebida para el día a día, por lo menos, en lo que a lo económico respecta. Hay pocos bolsillos que pueden permitirse el tomarse cervezas craft al ritmo que el resto de los mortales beben cañas y pintas de lagers industriales. Es más, creo que el intentar que esto se normalice es un error, ya que este tipo de cervezas no están pensadas para los excesos. Me explico, antes de que me empiecen a llover piedras. Igual que un amante de la carne no puede comer todos los días un chuletón de buey de kilo para desayunar, comer y cenar, un amante de la buena cerveza, quizás no pueda beber cada día 3 o 4 pintas de ipas o imperial stouts. No estoy diciendo que la cerveza craft sea un producto de lujo, que para muchos lo es por el precio, pero quizás nos equivoquemos al pensar que este tipo de bebida hay que consumirla igual que la industrial, en cualquier lugar y cualquier momento, y sobre todo, al mismo o similar precio. Y este es otro de los problemas que derivan en frustración para muchos amantes de la cerveza craft. El PRECIO. Se ha hablado mucho del precio de las cervezas craft estos días en redes sociales. Hay beer hunters que se quejan de los precios excesivos de algunas (la mayoría) marcas, y quizás no les falte razón, pero, señores, la culpa, en gran medida es suya... ¡Esperad, esperad! ¡No me lancéis las piedras todavía, dadme una oportunidad de explicar mi postura...
Gracias. Quiero decir que la actual forma de trabajar de las micros y por ende, de funcionar del sector, en parte, es culpa de la demanda, o sea, los freaks cerveceros (entre los que me incluyo), que lejos de ser fieles a cierta marca o cierto estilo de cerveza, lo único que buscamos son novedades y fricadas que probar en cada esquina. Quizás me equivoque pero un claro ejemplo de lo que hablo es Dougall´s. Una micro que desde sus inicios ha tenido las cosas muy claras. Buena cerveza a buen precio. Sin contemplaciones. Durante años ha estado fabricando su Leyenda, su 942 y su tres mares. No sabemos si le iba bien o mal, porque nadie hablaba de ellos, o se hablaba muy poco. Eran cervezas correctas, de lo mejor del mercado en cuanto a igualdad entre lotes y relación calidad precio, pero nadie las alababa. Hoy las siguen produciendo, sí, y siguen siendo igual de buenas. Hoy, Dougall´s está en auge, está en ebullición. Sus cervezas de tirada limitada, la serie Ipa # está en boca de todos y parece que hoy, Dougall´s sí mola. ¿Por qué este cambio? Dougall´s ha vivido en la sombra hasta que ha empezado a elaborar cervezas más "especiales", y es por esto por lo que el resto de micros funciona igual. Hoy en día no vale con tener tres referencias fijas, por muy buenas que sean. Hay que innovar, buscar nuevos límites, sacar cervezas nuevas cada cierto tiempo porque la gente que bebe cerveza craft busca esto. Busca beber cosas especiales. Cuando prueba algo, quiere que sea nuevo o mejor que lo que probó la última vez que bebió algo especial. Cuando pedimos una caña industrial no esperamos nada nuevo, sabemos lo que hemos pedido y lo que nos van a servir, nos puede gustar más o menos, pero sabemos de antemano lo que vamos a tener en el vaso. El pedir una cerveza craft supone algo más. Cuando pedimos una cerveza nueva de una micro que nos gusta, entra en juego un poco el morbo. El no saber si esa cerveza va a estar al nivel de las otras cervezas de la marca, aunque confiamos en que sí, pero sobre todo, arriesgamos porque sabiendo que otra cerveza nos gusta, pedimos una nueva. Y queremos que sea una triple ipa, o que tenga ese lúpulo nuevo que salió ayer, o tres kilos del café más caro del mundo, o una buena cantidad de cacao ecológico de la Conchinchina... y esto, señores, cuesta dinero. Y lo que no podemos pretender es ir a una cervecería especializada y que nos pongan una pinta de una cerveza súper especial al mismo precio que una lager industrial, fabricada por millones de litros y abaratando costes con maíz o arroz. Igual hay que mentalizarse y darse cuenta de que, quizás, no podamos beber tres pintas de una cerveza craft especial, pero que bebiendo una disfrutamos el triple que con una lager industrial.
A estas alturas ya no sé si sigo el hilo de la ronda, o si me he ido por los cerros de Úbeda. Ni tan siquiera sé si se está entendiendo mi planteamiento. Voy a intentar volver al tema. Nos planteaba Jorge si no es excesiva la cantidad de novedades y la falta de referencias fijas, además de todo lo que se importa. Y la respuesta es simplemente, no. No, por todo lo que he dicho hasta ahora. El consumidor de cerveza craft es beer hunter por naturaleza, es un consumidor sediento (nunca mejor dicho) de novedades, y ha llegado hasta aquí porque es curioso y está harto de lo clásico y cotidiano. La pregunta y el planteamiento es otro según mi parecer. Lo que habría que plantear es si este sector es sostenible tal y como ha evolucionado. Llegará un día en que las crafts no tengan muchas más vueltas de tuerca, y ese día el rumbo variará, y veremos qué pasa. Lo que no creo que pase es que el mercado se estabilice con micros con pocas referencias baratas y aburridas. Primero, porque nunca van a poder elaborar cerveza al mismo precio que las macros, que en parte es lo que se les está exigiendo ahora mismo, lo queramos ver o no con tanta crítica a los precios y demás. Y segundo, porque el sector craft es así, es pura imaginación, imaginación sin límites y experimentación, para dar al cliente final lo que busca.
Ahora sí, ya podéis empezar a lanzarme las piedras en forma de comentarios que intentaré contestar y debatir conforme pueda.